EL PLATEADO DE JOAQUÍN AMARO. El ayuntamiento tendrá este año como prioridad reconstruir las redes de alcantarillado y agua potable las cuales, además de estar tronadas, fueron colocadas muy cerca entre ellas, por lo que el agua negra podría contaminar a la potable.
Al menos 50 por ciento de los pavimentos con concreto hidráulico deberán romperse debido a que en administraciones pasadas “sí hicieron obras muy bonitas [con el pavimento], pero por debajo no dejaron redes óptimas de agua y drenaje”, informó el alcalde Jairo Cuevas Pérez.
Expuso que respeta el trabajo de los gobiernos anteriores que dieron mantenimiento a las vías; sin embargo, recalcó que, al no atender las líneas sanitarias y de agua potable, cada dos o tres meses las tuberías se rompían y tenían que abrir de nuevo las calles.
Debido a ello, continuó, las obras de pavimento que en un inicio lucieron bien se fueron desgastando poco a poco.
URGE CAMBIAR TUBERÍAS
Por otra parte, el alcalde añadió que al abrir el pavimento encontraron que las tuberías del drenaje y del agua potable se colocaron “casi pegadas”, por lo que al tronarse podrían mezclarse y generar un grave problema de salud.
Expuso que es obligatorio reconstruir ambas redes para darles a cada una su espacio, lo que elevará mucho los costos e implicará, en algunos casos, que las obras iniciadas con fondos federales se concluyan con recurso propio.
Pese a ello, enfatizó que atender este problema para que las redes estén en condiciones óptimas es una responsabilidad social y moral.
APOSTARÁN POR OBRAS NECESARIAS
Jairo Cuevas advirtió que 50 por ciento de la población, tanto de la cabecera municipal como de algunas comunidades, vive con drenajes de concreto viejos y obsoletos, muchos de ellos ya tronados, lo que provoca filtraciones de agua, incluso dentro de los domicilios, generando focos de infección.
Ante la demanda ciudadana, prometió que durante su administración le apostará a obras que, si bien no se ven a simple vista, resultan necesarias porque representan servicios básicos de calidad para los habitantes, como la reconstrucción de los drenajes.
Destacó que ya atendieron algunos casos, como en la comunidad Ojo de Agua de los Solís, donde la tubería vieja estaba rota, provocando que las aguas negras estuvieran al aire libre o se filtraran, incluso que ingresaran a algunas casas. En este caso se atendió buena parte del drenaje.
“El drenaje se encontraba en condiciones deplorables, lo que representaba un foco de infección y riesgos a la salud”, advirtió el alcalde.
En tanto, en la cabecera municipal se renovó un tramo de 70 metros lineales en la calle Vicente Guerrero y, el año pasado, se modernizó un aproximado de 90 metros lineales en la Manuel Gutiérrez Nájera.
Adelantó que otra obra similar se realizará en otra calle de la comunidad Francisco I. Madero apenas se dispersen los recursos del Fondo 3 de este 2026.
