ZACATECAS. Con casi medio siglo de existencia, Tacos El Kikis se mantiene como uno de esos espacios de la ciudad donde la historia no se cuenta con palabras, sino a través del sabor.
El puesto, ubicado en la plazuela Ramón López Velarde, a un costado de Ingeniería de la UAZ, se ha convertido en una parada obligada para los comensales que quieren saciar el hambre de las mañanas o, simplemente, cumplir el antojo.
También es un punto donde universitarios, burócratas y clientes habituales se reúnen sin distingo alguno para probar un buen taco.
Los guisos también son un referente gastronómico entre las generaciones, pues los clientes a los que el puesto les quedaba de paso y, tras probar los guisos, ahora regresan de vez en cuando por el sabor y la calidez de la atención.
VARIEDAD
Los tacos más pedidos son los de mole con arroz, seguido del chicharrón verde y rojo. No obstante, la variedad alcanza para todos los gustos y paladares: picadillo, moronga, papas con queso, discada, frijoles, arroz y guacamole. Se vale de un guiso o dos en el mismo taco.
Gabriel González Mena o El Kikis para los clientes, encargado y fundador del negocio, recuerda que todo comenzó junto a un cuñado y luego decidió emprender por cuenta propia.
Desde entonces, el puesto ha cambiado de lugar solo lo necesario, manteniéndose siempre en la misma zona de la capital. “Por aquí y allá, enfrente, cruzando el puente”, dijo.
DISCIPLINA EN TORNO AL SABOR
Detrás de cada sabor hay una rutina que comienza antes del amanecer. A las 4 de la mañana se comienzan a preparar los guisos que deben estar listos antes de las 7, una jornada matutina que es posible gracias al apoyo de dos de sus hermanas, quienes mantienen la misma disciplina y horarios.
Llueva o truene, los tacos se sirven a partir de las 8 horas en el puesto, el cual se cierra hasta la 13:30 horas de lunes a sábado. El trato es amable por parte de las siete personas que atienden, además de la plática amena de su propietario.

