CDMX. La zacatecana Ana Victoria Espino de Santiago, primera abogada graduada con síndrome de Down en el mundo, participó en el Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, Niñas y Niños, celebrado en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, convocado por la Diputada Kenia López Rabadán, Presidenta de la Cámara de Diputados, y que contó con la presencia de Reem Alsalem, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas.
Durante su intervención, Ana Victoria Espino hizo un llamado a convertir la inclusión en un eje estructural de las políticas públicas y del marco legislativo nacional, subrayando que la erradicación de la violencia debe contemplar de manera transversal la realidad que viven las mujeres y niñas con discapacidad.
“Debemos dejar los discursos y pasar a los hechos para hacer de la inclusión un estilo de vida y de la integración un sueño alcanzado”, expresó ante legisladoras, representantes de organismos internacionales y defensoras de derechos humanos.
La abogada compartió su experiencia personal como mujer con discapacidad que logró romper el llamado “techo de cristal”, destacando que su trayectoria no es únicamente un logro individual, sino un compromiso colectivo con quienes aún enfrentan barreras estructurales en el acceso a la educación, la justicia y la autonomía jurídica.
En ese contexto, presentó dos propuestas legislativas orientadas a combatir la exclusión como una forma estructural de violencia:
Transición obligatoria hacia la educación inclusiva.
Propuso reformar la Ley General de Educación para garantizar que ninguna escuela regular pueda rechazar a una persona estudiante por su condición de discapacidad. Subrayó la necesidad de establecer por ley ajustes razonables obligatorios, como maestras sombra, adecuaciones curriculares y eliminación de barreras físicas y de comunicación.
Asimismo, planteó la creación de un fondo federal para capacitación docente en pedagogías inclusivas.
Certificación de competencias y autonomía jurídica plena.
Se pronunció por eliminar la figura de la interdicción y sustituirla por sistemas de apoyo para la toma de decisiones, asegurando que las personas con discapacidad puedan acceder a titulaciones profesionales oficiales y ejercer sus carreras sin restricciones burocráticas ni limitaciones legales injustificadas.
Ana Victoria Espino enfatizó que la violencia contra mujeres y niñas no solo se expresa en agresiones físicas o psicológicas, sino también en exclusiones institucionales que limitan derechos fundamentales. Señaló que garantizar educación, autonomía y reconocimiento legal es una forma concreta de prevención de la violencia estructural.
Finalmente, convocó a las y los legisladores a asumir la inclusión como una responsabilidad compartida y a avanzar hacia un México donde las diferencias no sean motivo de discriminación, sino fuente de enriquecimiento social.
“Mi voz es la de todas las mujeres que han luchado por abrir puertas que alguna vez estuvieron cerradas. El cambio no llega solo: lo construimos juntas todos los días”, concluyó.

