GUADALUPE. El ayuntamiento de Guadalupe aclaró en un comunicado que el desmantelamiento del gimnasio público Hagamos Historia se debió a que ya no cumplía con su objetivo inicial, que era el de atraer a atletas de alto rendimiento, mismos que “han emigrado a otras instalaciones construidas a lo largo y ancho del municipio”.
De acuerdo con la información proporcionada por empleados del gobierno local, el gimnasio fue inaugurado en febrero de 2021, durante la administración interina de César Artemio González Navarro.
El inmueble, ubicado en la colonia El Dorado, es propiedad del ayuntamiento, pero los aparatos no, los cuales se rentaban a una empresa externa.
El recinto operó hasta diciembre de 2022, cuando el Municipio decidió cerrarlo porque los atletas dejaron de utilizarlo al considerar que el equipo no era de alta gama.
Tras el cierre, se notificó a la empresa, para que retirara los aparatos tras pagarle 700 mil pesos de arrendamiento por los dos años; sin embargo, el procedimiento no se concretó en ese momento.
Fue hasta el 3 de febrero de 2026 cuando finalmente se comenzaron a llevar el equipamiento.
UN MISTERIO
De acuerdo con los testimonios, las autoridades municipales desconocen quién operó el gimnasio y en qué condiciones se cobraban cuotas de recuperación durante el tiempo posterior al cierre en 2022. Esta situación ha encendido aún más el debate entre la comunidad.
Como parte de la reestructuración del inmueble, el Ayuntamiento anunció que el lugar será transformado en un Centro de Desarrollo para el Bienestar, un espacio enfocado en la integración social, la convivencia vecinal y la realización de actividades recreativas y didácticas
