Familiares de pacientes y trabajadores del Hospital General en Zacatecas (HGZ) denunciaron carencias de material, medicamentos, insumos y equipos para la atención a enfermos y afirmaron que el problema empeoró con la transición al Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar).
Este miércoles, trabajadores de este hospital, al igual que otros 16 en el estado, realizaron una protesta de brazos caídos para exigir el pago del programa de profesionalización para Enfermería y Trabajo Social.
“Me gustaría que el gobernador [David Monreal Ávila] se diera una vuelta aquí para que vea cómo está todo”, expresó una mujer, familiar de un paciente que se recupera de una cirugía de vesícula, al reclamar: “venimos a que nos ayuden y tenemos que comprar todos los medicamentos”.
A esta quejas se sumaron más durante un recorrido realizado por NTR Medios de Comunicación en el hospital.
Expusieron que por la falta de medicamentos, tienen que gastar desde 1 mil 500 y hasta 5 mil pesos en una semana por ciertos fármacos o en ocasiones en aparatos básicos, como nebulizadores.
Otra mujer, que tiene a su hijo internado, exigió que las autoridades “se pongan las pilas”, pues en su caso los médicos tienen que cambiar a su paciente los medicamentos porque los que recetan no los tienen en la farmacia del hospital.
El hermano de Eva Vargas está hospitalizado desde el 31 de enero por una infección de cadera, tras ser sometido a una cirugía el 8 del mismo mes. “Supuestamente es una bacteria, me piden un medicamento que vale 31 mil pesos, ¿de dónde?, así que el gobernador me haga el favor de apoyarnos”, enfatizó.
Los trabajadores explicaron que la sobrecarga también generó problemas de limpieza, pues el personal encargado no se da abasto, aunado a las protestas porque no les pagan su salario, por lo cual es recurrente que los pasillos del hospital estén llenos de bolsas con basura, desechos infecciosos y otros.
CARENCIAS EN CIRUGÍAS
Las cirugías son un servicio vital dentro del HGZ; sin embargo, hacelas se ha complicado por la falta de insumos y equipo. Una mesa de cirugías y algunos aparatos ocasionaron demoras e incluso algunas operaciones se pospusieron.
Mayra Castillo, anestesióloga del HGZ del turno matutino, informó que antes de la transición al IMSS Bienestar, en agosto de 2025 se atendían aproximadamente 600 cirugías mensualmente y, posterior al cambio, se redujo al menos a 500 por la falta de medicamentos e insumos.
Aclaró que las actuales protestas de los trabajadores de salud, a quienes apoya, no interfieren en la programación de las cirugías, ya que las agendas han sido pospuestas pero por la falta de insumos, material y equipos biomédicos.
Detalló que entre julio y agosto del año pasado se cerró una sala de quirófano porque no había mesa quirúrgica disponible, “estaba descompuesta y no había dinero para repararla”, lo cual afectó parte de las programaciones de cirugías.
Aunque desconoce de quién era la responsabilidad de equipar las salas de cirugía, insistió en que los abandonaron por falta de insumos, materiales, equipo, medicamentos e incluso personal.
EN SHOCK, TERAPIA INTENSIVA
En el área de terapia intensiva también hay carencias, lo que merma en la atención correcta a los pacientes. La doctora Ramírez, encargada del área, reveló que tienen desabasto de medicamentos esenciales como los antibióticos.
“El paciente tiene que conseguirlos y estamos hablando que un antibiótico para terapia intensiva tiene un costo promedio de 1 mil a 1 mil 500 pesos por dosis, por lo que estamos hablando que los familiares de los pacientes gastan 4 mil 500 pesos diarios”, lamentó.
Tampoco hay sedantes ni analgésicos para suministrar a los enfermos, lo que obliga a solicitarlos a los familiares, quienes deben comprarlos, además de insumos como nebulizadores, mascarillas y medias de compresión.
En este hospital “incluso no hay ni papel para ir al baño, no hay jabón, no hay sanitas, nos estamos secando con sábanas”, expresó la especialista, quien advirtió: “se supone que terapia intensiva es el servicio donde las infecciones deben frenarse para no propagarse al resto de los servicios”.
Señaló que el desabasto llega al grado que “ahorita no cuento ni con tóner (tinta), no puedo imprimir las recetas ni las indicaciones; hablo y me dicen que no hay, que espere, pero los pacientes no pueden esperar”.
La del HGZ es el área de terapia intensiva del estado “que recibe el mayor número de pacientes de politraumatismo y nos tienen sin insumos, y el familiar tiene que pagar, pero muchas veces no trae ni para comer”.
Al hacer un llamado a las autoridades a atender de manera inmediata las carencias, la especialista advirtió: “es la primera vez en muchos años que tenemos tanto desabasto que hay que estar viviendo al día, buscando analgésicos, sedantes, para poder dar la atención al paciente”.
URGENCIAS, SIN LO BÁSICO
El área de urgencias no escapa a las precarias condiciones. El médico Abel Vargas explicó que las carencias aumentaron: “anteriormente lo único que faltaba eran gasas, pero ahora ya se carece de medicamentos, equipo médico y quirúrgico; estamos en la imposibilidad de tratar a nuestros pacientes”.
Al no tener con qué brindar el servicio, tuvieron que enviar a pacientes al sector médico privado, “cosa que no es coherente a la actividad que ofrecemos, es una contradicción, somos un hospital de concentración y la meta es atender a la mayor parte de gente desprotegida, que no tiene IMSS, que no tiene ISSSTE, que no tiene recursos económicos. Es muy triste decirle [al paciente] que tiene que ser atendido por un costo, con médicos particulares, porque aquí no tenemos los recursos”.
Este miércoles, ejemplificó, dos pacientes fueron llevados a servicios privados por la falta de aparatos médicos e insumos para garantizar su correcta atención.
Explicó que un paciente, con problema tumoral en el abdomen, fue enviado a realizarse una tomografía contrastada. Pagó 8 mil pesos porque en el hospital hay tomógrafo, pero no lo demás que necesita para completar el estudio.
En otras áreas los equipos no funcionan, eso dicen las papeletas colocadas sobre ellos, al igual que el elevador para movilizar pacientes.
