CHIAPAS. El asfalto chiapaneco fue testigo del gran manejo y la velocidad punta del piloto zacatecano Mateo Girón, quien a bordo de la camioneta número 5, demostró tener el ritmo necesario para pelear por la victoria. Sin embargo, una maniobra ajena en la parte final de la competencia empañó su desempeño, dejándolo en la posición 29 de la clasificación en la NASCAR México Series 2026.
Desde el arranque en la selva chiapaneca, Mateo impuso condiciones. El joven volante gestionó de forma inteligente sus trayectorias, manteniéndose en la pelea directa por los primeros puestos y defendiendo con garra cada centímetro de pista. La camioneta del zacatecano rodaba con la solidez de los líderes, proyectando un podio que parecía inminente debido a la constancia en sus tiempos de vuelta.
Todo marchaba conforme a la estrategia hasta que la fortuna le dio la espalda en el momento más crítico. La lucha por los puntos del STAGE subió los ánimos en la pista, provocando un desenlace desafortunado para el zacatecano.
En un movimiento desesperado por escalar posiciones, el piloto Coque de la Parra impactó la unidad de Girón. El contacto no solo obligó a Mateo a realizar un trompo y perder el control, sino que envió a De la Parra directamente hacia la barda. Aunque Mateo demostró profesionalismo al recuperar la marcha y terminar la carrera, el tiempo perdido tras el incidente fue irrecuperable, relegándolo hasta el peldaño 29.
A pesar del sabor amargo que deja el resultado oficial, las sensaciones en el equipo son de plena confianza. Mateo Girón dejó claro en Tuxtla Gutiérrez que cuenta con el talento y la agresividad necesaria para ser protagonista en la categoría; de no ser por los imprevistos y los contactos propios del automovilismo, su lugar natural está en el Top 10.
Ahora, el zacatecano enfoca toda su preparación en la siguiente parada del calendario nacional, con la mira puesta en sacarse la espina.

