VALPARAÍSO. A los persistentes problemas políticos entre presidentes municipales y síndicos, como ocurre en los ayuntamientos de Villa González Ortega y Juan Aldama, se suma Valparaíso luego de que la alcaldesa María Guadalupe Ortiz Robles firmara “por ausencia” la documentación oficial del síndico Ramón Guadalupe Acuña Escobedo, pese a que el funcionario sigue en su cargo.
Integrantes del pleno y trabajadores involucrados, quienes pidieron el anonimato por temor a represalias, comentaron que desde que el síndico hizo observaciones de diversos temas al interior del Cabildo, desencadenó que vulneraran sus derechos laborales y obstrucciones para ejercer su trabajo.
En este sentido, informaron que para tratar los asuntos correspondientes en la capital de Zacatecas, el síndico debe viajar con su vehículo personal y pagar por su cuenta la gasolina.
Advirtieron que otras problemáticas han ocurrido prácticamente desde el inicio de la administración actual, aunque éstas se han recrudecido con el tiempo.
Al respecto, revelaron que, durante una sesión de Cabildo, Ortiz Robles pidió el apoyo de “sus regidores” para votar por el retiro de las facultades de Ramón Acuña como apoderado del municipio. En este sentido, recriminaron, consiguió el voto de los funcionarios.
Lo anterior, destacaron, pese a que se trata de un cargo público electo por la ciudadanía, el cual solo se puede retirar pidiendo licencia y llamando al suplente.
VIOLENCIA CONTRA TRABAJADORES
Los empleados además expusieron que presenciaron acciones violentas en el Cabildo, por ejemplo cuando por un desacuerdo la alcaldesa amagó y acorraló contra la pared al síndico.
Añadieron que en la pasada sesión de Cabildo, la cual el ayuntamiento grabó y transmitió en vivo mediante redes sociales, “[María Ortiz] llegó al grado de arrebatarle el celular al síndico y rompió su tripié”.
Los trabajadores también recordaron que a inicios de este año descubrieron que los empleados de la Sindicatura fueron despedidos sin justificación aparente, y aunque Acuña Escobedo alcanzó a “rescatar” a dos colaboradores, desde enero se les ha retenido el salario a ambos. Es decir, les adeudan hasta seis quincenas.
Entre el personal que permanece laborando se encuentra la secretaria del síndico, quien es abogada y es la responsable de la tramitación de asuntos legales.
Sobre los desacuerdos, detallaron que en varias ocasiones Acuña Escobedo se ha negado a firmar dictámenes, expedientes de obra y otros documentos por considerar que no tienen el sustento legal requerido.
“Solo le presentan una carátula, o sea una hojita, donde viene la solicitud y es cuando el síndico expresa que requiere el expediente completo para conocer qué será lo que va a firmar”, señalaron los empleados.
Agregaron que estos hechos ya fueron notificados por Ramón Acuña ante la LXV (65) Legislatura, además entregó la comprobatoria correspondiente a la Auditoría Superior del Estado (ASE), aunque estos entes “no han avanzado en la atención del caso”.
DESORDEN ADMINISTRATIVO
Los funcionarios locales apuntaron que, en un año y medio de administración, la alcaldesa ha cambiado a cuatro directores, así como a su asesor personal, porque no ceden “a sus caprichos. […] los bloquea, los hostiga”, entre ellos están los titulares del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF), de la Oficialía Mayor y Obras Públicas.
Además, afirmaron que el asesor jurídico también está en la cuerda floja y a punto de dejar el cargo, ya que la alcaldesa “lo obliga” a firmar documentos que carecen de sustento legal. “Esto lo ha convertido en…verdulería, en un asunto de chismes que echan el trabajo por la borda”.
