PÁNFILO NATERA. Durante las últimas dos administraciones, el índice de extrema pobreza en el municipio disminuyó 4 por ciento, sobre todo por la mejora de servicios básicos como drenaje y electricidad, afirmó el alcalde Fredy González Vázquez.
Aseguró que bajo su gestión se enfrentó al rezago en el drenaje, cuyo déficit era de entre 40 y 50 por ciento y fue reducido hasta 13 por ciento con obras programadas.
Reconoció que en este rubro encontraron el mayor problema, por lo que se trabajó en las 24 comunidades del municipio. “Donde sentimos que hubo más avances fue en Santa Elena, El Saladillo, El Saucito y la cabecera municipal”.
En este sentido, explicó que la primera localidad salió de manera palpable de los índices de pobreza, tras ser la más rezagada, seguida por El Saladillo y Saucito, que pese a ser comunidades muy grandes carecían de todos los servicios indispensables.
Fredy González comentó que en San Pablo se carecía de tubería en las orillas de la comunidad, pese a ser una de las más pobladas.
Por otra parte, ahondó que en El Tule se tuvo que reemplazar toda la red de drenaje porque estaba tronada por completo, luego de que los habitantes vivieran por años con un foco de infección.
Reconoció a la par que en la cabecera municipal había un índice marcado de marginalidad, pues en la zona centro había drenajes de 40 o 50 años con tuberías viejas y rotas. Esto, dijo, generaba problemas y “era un tema complicado […] el pueblo estaba mal”.
Respecto al agua potable, destacó que es el servicio que más tienen los pobladores al registrar un déficit “muy pequeño”.
OTRAS MEJORAS
El alcalde afirmó que durante su administración no se ha desatendido ningún rubro, pues dentro de los servicios básicos también se consideraron áreas de esparcimiento y familiares, las cuales fueron creadas o mejoradas de acuerdo con el caso de cada zona.
Añadió que otro servicio con un marcado rezago era la electricidad, pues muchos habitantes vivían a oscuras: “Teníamos alrededor de entre 900 a 1 mil 200 familias que no tenían luz en sus hogares, por lo que se ampliaron diversas redes”.
Como ejemplo citó el caso de La Tesorera, donde prácticamente los pobladores vivían en penumbras y sin la posibilidad de usar un refrigerador o una televisión. En esta comunidad, remarcó, el año antepasado se colocaron 25 redes eléctricas.
De esta manera, al atender las necesidades más apremiantes, González Vázquez reiteró que lograron salir de los índices marginales marcados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Finalmente, enfatizó que, al considerar como obras prioritarias estas acciones de servicios básicos, “logramos escalonar, avanzamos en abatir los índices que teníamos marcados que no daban oportunidad al crecimiento y que no daban garantía de tener condiciones óptimas de vida solo porque no tenían los servicios indispensables y eso es bueno”.
