ZACATECAS. Con la bendición de ramos en las escalinatas del ex templo de San Agustín, fieles a la Iglesia Católica realizaron la celebración anual del misterio Pascual, es decir, de la pasión y resurrección de Jesucristo.
El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, encabezó la tradición religiosa en la que realizaron una peregrinación hasta la Catedral Basílica, representando la entrada de Jesús a Jerusalén.
Explicó que la celebración de este Domingo de Ramos es en dos partes: la primera es la bendición y, sobre todo, la procesión con los ramos, “es la culminación de lo que hemos seguido durante todo el año. La pregunta: ¿quién es éste? La respuesta, es el Mesías”.
Noriega Barceló dijo que esta celebración no es un hecho del pasado, sino del presente también. “Hoy, sobre todo, aclamemos a Jesús con nuestras palmas y en el silencio de corazón vayamos respondiendo a la pregunta:
“¿Quién es éste? ¿Quién es para mí hoy Jesús? ¿Qué tiene que ver con mi vida? ¿Qué tiene que ver con mi presente? ¿Qué tiene que ver con el momento de la existencia con sus luces y con sus sombras?”, cuestionó.
Durante la homilía, el obispo comentó que el mensaje del Domingo de Ramos es el contraste de la vida, en la historia, entre la muerte y la resurrección.



















