MONTERREY. Sin cuernos ni cola, Ernesto Laguardia mostrará su lado más enigmático y seductor para presentarse como el Diablo y confrontar a la audiencia con sus propios pensamientos.
El actor protagoniza este viernes, junto a Rafael Perrín, Conversando con el Diablo, una obra de terror que nació de la pluma de Mauricio Pichardo (el mismo de Esquizofrenia) a través del horror filosófico, que causa miedo a lo desconocido, inquietud y desestabiliza las creencias.
No serán una, sino dos citas las que tendrán Laguardia y Perrín para «conversar» desde el Auditorio San Pedro este viernes a las 19:00 y 21:15 horas.
Esta puesta en escena presenta un duelo intelectual y psicológico entre un hombre que está al borde del suicidio y el Diablo.
Hace una exploración entre el bien y el mal, pues cuestiona la moral, la fe y la responsabilidad humana, por ejemplo.
«Es una obra en donde te ríes mucho, pero de repente, te das cuenta que te ríes de tu propia realidad, porque todos los seres humanos tenemos una energía positiva y una negativa. Yo siempre digo que el ser humano es bueno por naturaleza, pero aquí hay muchas cosas filosóficas que se manejan cotidianamente», señaló Laguardia.
«Se van a divertir, pero también van a pensar mucho, porque ¿hasta dónde puede llevarnos a los seres humanos una búsqueda? sea para bien o para mal. Esos factores que tenemos dentro de nuestra mente, espíritu y corazón ¿qué estamos dispuestos a pagar?».
En Conversando con el Diablo no hay fronteras entre lo divino, lo humano y lo real, agregó el eterno Pancho, de Quinceañera.
Lo que se imaginan los personajes y los asistentes, dijo el actor, sencillamente resulta fascinante.
Su encarnación del maligno, señaló el artista con más de 50 años de carrera, no lleva ni cuernos ni cola, al contrario, se muestra como algo hermoso capaz de seducir a quien lo escucha.
«Este es un Diablo que llevas tú dentro. Dime tú, ¿cómo es tu diablo? ¿es un hombre guapísimo? ¿es el dinero? ¿es una mujer? ¿es una tentación? Al ver la obra vas a mejorar mucho tu forma de ver la vida, como de una manera más positiva, si así lo eliges. Te vas a divertir», prometió.
«Por otro lado, si eres religioso, vas a enfrentarte en cambio, a muchas verdades. Si eres agnóstico o budista vas a enfrentar muchas cosas».
Estas «conversaciones» no son exclusivas de un público adulto, a decir por la producción son incluso para adolescentes a partir de los 12 años.
«Te puedo decir que el mayor truco del Diablo es hacernos creer que no existe, y esto es lo que Iglesia misma ha dicho, el Diablo se presenta como el príncipe de la mentira, de la burla y el engaño. Te va envolviendo», explicó.
Conversando con el Diablo llega mañana al Auditorio San Pedro a las 19:00 y 21:15 horas.
Paula Ruiz
Agencia Reforma
