SOMBRERETE. El ayuntamiento inició la rehabilitación del drenaje sobre la calle Hidalgo, donde se construyó una salida de emergencia hace años, justo a la altura de dos establecimientos comerciales emblemáticos hacia los que fluían olores fétidos.
Debido a que el olor llegaba a diversos vecinos que viven a la entrada de la ciudad y a que se hicieron quejas masivas para acabar con el problema, es que la dirección de Obras Públicas inició la conexión con la red principal en un tramo de 80 metros lineales, con el cambio de la tubería por una nueva.
Junto con esta emergencia, el director de Obras Públicas, Javier Estrada, informó que otro problema “serio” es el que ocurre en la línea hacia la calle López Mateos, que está repleta de fugas.
Se trata de una tubería de acero que está suspendida, pero con el tiempo se ha corroído y “hay brotes o fugas de drenajes y es donde también debemos trabajar en esa línea como segunda urgencia”, dijo.
Enumeró que son varias emergencias las que deben atender; actualmente se rehabilita otra línea en la colonia La Blanca, que lleva un aproximado de 70 por ciento de avance, pero anteriormente también se renovó otra en la calle González Ortega, a un costado de la escuela Independencia.
Ahí, explicó el funcionario, los vecinos lidiaban con fugas constantes de aguas negras que, incluso, brotaban dentro de sus viviendas, pues “tenían muchos problemas consecutivos de obstrucción y una vez obstruido el ducto, el drenaje buscaba salida por sus casas”.
Otro pendiente se ubica a la altura de El Peñasco, cuyas aguas provienen del Hospital Comunitario.
Se cuestionó al funcionario si en materia de rehabilitación de cañerías solo atienden emergencias. Expresó que son bastantes años en que se dejó de lado la modernización de las redes y, por consiguiente, los pendientes son muchos porque algunos tramos ya colapsaron.
El problema principal es la falta de recursos, ante la situación económica del municipio, por lo que reconoció que este año solo serán rehabilitaciones emergentes.
“BY PASS”
Sobre el problema en la calle Hidalgo, comentó que la línea estaba colapsada porque en alguna administración se le hizo a la calle una especie de “by pass” o salida de emergencia de aguas negras, que básicamente desfogaba el agua por la línea hacia el arroyo del Diezmo, lo que provocó la molestia social.
La gente se cansó de los olores fétidos que se incrementan durante la temporada de calor, por lo que era urgente darle cauce a la tubería para conectarla a la red.
Javier Estrada calcula que actualmente son entre 40 y 50 litros de aguas negras por minuto los que se están descargando con buena circulación para evitar que el drenaje vuelva a brotar.
