El desabasto de medicamentos controlados, retraso de citas con especialistas y postergación de cirugías son las quejas de pacientes de unidades de Medicina Familiar (UMF) y del hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Zacatecas.
Un paciente, vecino de la colonia Tres Cruces, de la capital, relató que desde hace cinco años está en espera de una cirugía de rodilla, ya que tras una caída se movió una prótesis colocada tiempo atrás.
Cansados de esperar para que les garanticen la atención médica, derechohabientes y familiares relataron a NTR Medios de Comunicación los obstáculos administrativos, malos tratos y pretextos que reciben para citas médicas y cirugías, así como el desabasto de fármacos.
“UN MUNDO DE EXCUSAS”
La hija del adulto mayor, a quien mensualmente lleva al hospital por medicamento, detalló una lista de pretextos que ha recibido de médicos y administrativos, quienes no dan fecha para la cirugía, que en su momento los especialistas prescribieron como urgente.
Primero, los médicos y del personal del IMSS para la cirugía excusaron que no había fecha porque faltaba un traumatólogo en el hospital, luego dijeron que el paciente tenía arritmias y después que no había prótesis. “Total, un mundo de excusas”, señalaron.
Actualmente, debido a que se postergó la intervención quirúrgica de la rodilla, el padre “tiene la pierna chueca y ya no puede caminar”. Por si no fuera suficiente, enfatizó la hija del adulto mayor, el médico familiar turnó para una cirugía de cataratas para mejorar su visión y de eso “ya pasaron más de seis meses”.
De la cirugía de los ojos, en el hospital del IMSS solo les responden que esperen. “Imagínese el peregrinar de mi papá, y todavía tener que aguantar el mal genio de mi mamá”, expresó la mujer, quien agregó que no queda de otra más que esperar porque carecen de solvencia económica para el servicio médico privado.
El adulto mayor también se enfrenta cada mes a que, pese a asistir a su cita médica, no le surten todos los medicamentos, como rivaroxabán, finasterida y tamsulosina, porque generalmente no hay. La misma historia se repite con otros derechohabientes.
DESABASTO, “PORQUE IMSS ESTÁ COMPRANDO”
En la Unidad de Medicina Familiar número 1, otra mujer sale sin los medicamentos de su padre, adulto mayor. Desde el 13 de enero hasta la fecha, mencionó, no han podido surtir las recetas de medicamentos controlados, pues no hay.
Los fármacos requeridos son clonazepam y un medicamento antiepiléptico, para las convulsiones, por eso expone su preocupación de que el paciente se ponga mal, porque sabe que de no tomar sus pastillas está en riesgo de ataques convulsivos y le causan severos efectos secundarios.
El encargado de la farmacia, después el médico, le han dicho que hay desabasto porque “el Seguro Social está comprando medicamento, por eso no hay medicina”, pero tampoco le dan fecha para surtir las recetas.
La mujer, molesta, narró que en la farmacia le dijeron que mientras no haya medicamento el paciente tenía que comprarlo, pero eso le parece imposible, ya que es pensionada, discapacitada por un accidente laboral y no tiene dinero para comprar los fármacos.
Aunque, aclaró, en la última cita de su papá sí consiguió algunos medicamentos de la receta, todavía están pendientes de surtir clonazepam y otro, pero no le dieron información de cuándo estará disponible en la farmacia.
Sin embargo, no solo es el caso de su padre, ella también como paciente requiere fármacos para controlar la diabetes, la ansiedad y otras patologías, pero tampoco se le surtió su receta de medicamentos como pregabalina, semaglutida y clonazepam.
El desabasto de fármacos, insistió, es frecuente y pese a las quejas con las autoridades médicas del Seguro Social, no han atendido el problema.
DEMORA EN CIRUGÍAS
Otra paciente de la Unidad de Medicina Familiar 4 del IMSS denunció la demora en la programación de cirugías, así como en las citas con especialistas, como el oncólogo. Durante los primeros meses de 2025, explicó, no hubo médico especialista y eso generó un retraso en las citas de pacientes en seguimiento o en tratamiento.
Una usuaria precisó que su última cita de seguimiento fue en octubre de 2025 y a partir de finales de enero se abrieron las consultas para este año; sin embargo, a ella le tocó hasta julio, lo que afecta su seguimiento porque los exámenes médicos que se le solicitaron y otras pruebas pierden vigencia para cuando se agenda la cita.
“No me queda de otra que esperar”, expresó con resignación la mujer, quien denunció también que desde que inició su tratamiento, hace tres años, su cirugía se reprogramó y postergó más de dos años. Como su caso, mencionó, conoce más de dos pacientes que están en condiciones similares y sus citas siempre se retrasan por varios meses.
