MÉXICO. Para enfrentar el riesgo de apagones, el Gobierno federal alista un acuerdo para que el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) pueda comprar electricidad de forma inmediata cuando detecte que el sistema no alcanza a cubrir la demanda.
El proyecto fue elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE), órgano regulador sectorizado a la Secretaría de Energía, y fija reglas para que el operador del sistema actúe con rapidez cuando falte generación o haya riesgo de fallas en el suministro.
«En caso de que el CENACE identifique que los recursos en operación en cada Sistema Interconectado son insuficientes para garantizar la operación confiable, puede iniciar el proceso para implementar los Mecanismos de Adquisición por Confiabilidad», establece.
El documento plantea que el CENACE deberá anticiparse. Tendrá que revisar la demanda, las reservas y la disponibilidad de plantas en periodos que van de un mes hasta tres años, para detectar si el sistema puede quedarse corto. Si identifica ese riesgo, podrá activar el mecanismo.
Cuando eso ocurra, el operador seguirá un orden. Primero intentará resolver el problema con lo que ya existe, como usar plantas disponibles, aprovechar capacidad extra o mover unidades móviles. Si eso no alcanza, entonces podrá salir a comprar energía.
Para hacerlo, deberá avisar a la Comisión y pedir autorización a la Secretaría de Energía, explicando qué está pasando y qué alternativas tiene. La respuesta deberá llegar en un máximo de cinco días hábiles.
«La Secretaría dispone de un plazo de hasta cinco días hábiles para manifestar su autorización o, en su caso, su negativa», detalla.
Si se autoriza, el CENACE podrá lanzar convocatorias abiertas para que empresas o participantes del sector ofrezcan energía. Esas convocatorias deberán detallar dónde se necesita la electricidad, cuánta, en qué horarios y por cuánto tiempo.
«Plazos, mismos que pueden ajustarse con el fin de atender de forma adecuada las condiciones identificadas», indica el acuerdo.
Las empresas deberán presentar propuestas con información técnica de sus plantas y un precio único por la energía, que se mantendrá fijo durante el contrato.
El CENACE evaluará esas ofertas con dos criterios: asegurar que el sistema funcione sin riesgos y elegir la opción más barata cuando haya varias alternativas.
«En el caso de contar con diversas alternativas en el mismo Punto de Interconexión o zona de carga, debe seleccionar las opciones de menor costo de adquisición para el sistema», detalla el acuerdo.
Una vez seleccionadas, se darán a conocer las plantas elegidas, la energía contratada y los periodos de entrega. Los contratos incluirán el tiempo de vigencia, la cantidad de energía, los horarios, el precio y las sanciones por incumplimiento.
El esquema también permite usar capacidad adicional de plantas ya conectadas y mover unidades móviles del Estado para reforzar zonas con problemas.
El costo de estas compras se repartirá entre los participantes del mercado eléctrico, mediante cargos o pagos según la diferencia entre el costo contratado y los ingresos del mercado.
Con este acuerdo en preparación, el Gobierno busca contar con una herramienta para reaccionar a tiempo y evitar cortes de luz, mediante compras rápidas de energía cuando el sistema esté bajo presión.
Estos son los escenarios contemplados para el nuevo esquema propuesto:
- Baja reserva eléctrica
- Fallas o mantenimiento de plantas
- Emergencias en el sistema
- Retrasos en nuevas centrales
- Aumento inesperado de la demanda
- Clima adverso
- Problemas en combustibles o transmisión
- Caídas en importaciones o exportaciones de energía
Claudia Guerrero
Agencia Reforma
