ZACATECAS. En la entidad suman ya cinco casos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG), el último se registró en Concepción del Oro. De los 1 mil 414 ejemplares infectados en el país, en Zacatecas se encuentran activos: dos en Villa de Cos, así como en Tlaltenango de Sánchez Román (el primero registrado) y en Noria de Ángeles con uno cada uno.
Esto de acuerdo con el último reporte de la plataforma oficial de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) y del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El primer caso se detectó en Tlaltenango, en una becerra de siete meses con infestación en el cordón umbilical. Posteriormente, se presentó el segundo caso en Villa de Cos, en un perro con lesión en la oreja; luego un tercero en un bovino en Noria de Ángeles; y un quinto caso también en Villa de Cos.
Al respecto, el secretario del Campo, Gerardo Cervantes Viramontes, mencionó que por la mañana del martes se tenían registrados cuatro, pero horas más tarde se confirmó el quinto caso por parte de Agricultura y el Senasica.
Tras los casos confirmados, explicó, se mantiene activo el Grupo Estatal de Emergencias de Salud Animal con reuniones constantes para atender la situación.
PROBLEMA DIFÍCIL DE ERRADICAR
Cervantes Viramontes reconoció que la presencia del GBG en Zacatecas era previsible, debido a que la plaga ya se encontraba en entidades colindantes, como Jalisco con 44 casos, San Luis Potosí con 138 y Tamaulipas 102.
“El insecto vuela, no es sencillo su control”, advirtió, al recordar que México logró erradicar esta plaga en la década de los 90 tras un esfuerzo binacional que tomó varios años.
Puntualizó que se trata de una enfermedad de declaración obligatoria, por lo que hizo un llamado a productores y ciudadanía a reportar cualquier caso sospechoso, ya que afecta a animales de sangre caliente e incluso puede presentarse en humanos.
Asimismo, el funcionario estatal destacó que ya se implementan acciones preventivas como la instalación de corrales de inspección en puntos estratégicos del estado, revisión de ganado en tránsito y campañas de difusión para detectar oportunamente la enfermedad.
Insistió en que el control del gusano barrenador dependerá en gran medida de la participación de los productores y de la coordinación entre autoridades estatales y federales, ante un problema que, advirtió, no será fácil de erradicar en el corto plazo.
