ZACATECAS. El Instituto Educativo de Zacatecas reafirmó su compromiso con los valores de unión y convivencia en esta fecha conmemorativa
El Instituto Educativo de Zacatecas (IEZ) reafirmó su compromiso con los valores de unión y convivencia al celebrar la vigésimo octava edición del Día de la Familia.
Este evento, consolidado como un pilar en el calendario escolar en el estado, transformó las instalaciones del campus en un vibrante escenario de alegría y fraternidad para cientos de personas que se dieron cita para fortalecer los vínculos entre la escuela y el hogar.
CARRERA FAMILIAR
La jornada comenzó con los primeros rayos del sol, pues desde temprana hora la energía de la comunidad guinda se hizo presente con sesiones de calentamiento previas al evento deportivo más esperado: la Carrera Familiar IEZ 2026, en la cual participaron corredores de todas las edades.
La competencia se dividió en dos retos principales: los circuitos de 2.5 y 5 kilómetros, trayectos que exigieron esfuerzo y determinación, pero que, sobre todo, permitieron a padres e hijos cruzar la meta juntos.
El banderazo de salida desató el entusiasmo de la multitud, mientras que la premiación reconoció a los ganadores con medallas, trofeos e incentivos.
Al respecto, Jesús García, segundo lugar en la categoría de papás -40, señaló que “es una carrera más de convivencia, pero también retadora”.
Resaltó la importancia de dar el ejemplo: “Celebramos el Día de la Familia haciendo deporte, motivando a nuestros hijos para que sigan adelante y entiendan que todo se puede”.
Por su parte, Carlos Valadez, quien sobresalió al quedarse con el primer lugar en la categoría varonil mayor de 40 años, calificó como especial el evento al ver la participación de sus hijos. “Es muy emotivo competir en un ambiente familiar y lograr este resultado”, expresó.
Asimismo, destacó que este tipo de actividades dejan una enseñanza importante: “El ejemplo es fundamental para los hijos, que vean en sus padres una referencia para hacer deporte”.
Sobre la ruta, reconoció que fue más exigente que en años anteriores, con subidas prolongadas que pusieron a prueba la resistencia de los corredores, aunque consideró que el clima favoreció el desarrollo de la competencia.
DESFILE DE TRICICLOS
Mientras los corredores experimentados recuperaban el aliento, el área de preescolar se convirtió en el epicentro de las risas con el tradicional desfile de triciclos.
Con cascos y equipo de seguridad, los más pequeños del IEZ pedaleaban con todas sus fuerzas ante la mirada orgullosa de sus familiares, quienes documentaban cada momento con sus teléfonos.
Esta actividad, cargada de inocencia y sana convivencia, sigue siendo una de las favoritas por el ambiente festivo que genera entre los asistentes más jóvenes.
La jornada también reunió a ex alumnos, como a Andrea Castañón Velázquez, quien destacó el significado de regresar al IEZ durante este tipo de eventos.
“Es recordar momentos importantes y demostrarme que todavía tengo nivel para competir”, comentó al subrayar que la carrera mantiene su esencia al fomentar la convivencia entre alumnos, padres y ex alumnos.
La adrenalina continuó en las canchas con las retas de futbol, donde la habilidad técnica y el trabajo en equipo fueron los protagonistas.
RESPETO Y CONVIVENCIA AMISTOSA
Estos encuentros deportivos fomentaron la comunidad entre alumnos de distintos grados y padres de familia, quienes compartieron el terreno de juego en un ambiente de respeto y competitividad amistosa.
De forma paralela, el recinto se llenó de gritos de emoción gracias a los juegos mecánicos instalados estratégicamente, ofreciendo diversión continua para aquellos que buscaban una dosis extra de adrenalina.
Para complementar la experiencia, la kermese ofreció un despliegue de sabores tradicionales, desde antojitos mexicanos hasta postres variados.
Más allá del disfrute culinario, este espacio cumplió una función social clave, ya que lo recaudado se destinó al apoyo de los viajes de graduación de los últimos grados de cada nivel.
Al finalizar la tarde, el Día de la Familia concluyó dejando recuerdos imborrables y reforzando la identidad de una comunidad educativa que crece y celebra unida.









