FRESNILLO. Con el objetivo de garantizar la seguridad de la comunidad estudiantil en el CBTIS 1, se instaló un arco de seguridad en el acceso principal que permitirá registrar de manera precisa la hora de entrada y salida de cada alumno mediante una credencial con chip.
Este sistema de control de acceso y vigilancia, en operaciones desde este semestre, fortalecerá el control interno y brindará mayor certeza a los padres de familia sobre la permanencia de sus hijos en la escuela, puntualizó el director Ángel Armando Perera Euan.
Además, ahondó, como parte de un proceso de ampliación, se habilitará en la siguiente etapa una aplicación móvil para que los tutores monitoreen en tiempo real los movimientos de ingreso y egreso de los estudiantes.
“Lo que buscamos es ofrecer mayor tranquilidad a los padres y reforzar la supervisión desde casa”, aseguró.
CIERRAN PERÍMETRO
El director del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS) 1 destacó que se trabaja en el cierre del perímetro del plantel con una barda, particularmente en una zona donde actualmente hay un barandal, ya que representa un área vulnerable al permitir el ingreso de objetos desde el exterior.
Aunque aclaró que no se han registrado incidentes graves, reconoció que existe el riesgo de que personas ajenas puedan introducir sustancias u objetos prohibidos.
“Es una medida preventiva para evitar cualquier situación que ponga en peligro a los alumnos”, recalcó.
Aunado a estas acciones, el CBTIS 1 cuenta con servicio de vigilancia privada, cuyos elementos se encargan de supervisar el acceso de personas externas, así como de realizar recorridos constantes dentro de las instalaciones para detectar cualquier anomalía.
VAPEADORES
Perera Euan reconoció que el uso de vapeadores es otra problemática detectada entre la comunidad estudiantil, sobre todo en alumnos de nuevo ingreso. De acuerdo con encuestas internas, muchos jóvenes llegan con este hábito desde la secundaria.
Ante esta situación, se han implementado campañas de concientización sobre los riesgos a la salud, además de notificar a los padres de familia cuando se detecta a algún estudiante utilizando estos dispositivos.
No obstante, enfatizó que su detección es complicada, ya que los alumnos suelen ocultarlos entre su ropa, lo que dificulta su control.
Ángel Perera resaltó que todas estas medidas tienen como objetivo reducir al mínimo cualquier incidencia dentro del plantel.
“La prioridad es la seguridad de los estudiantes y generar un entorno confiable, tanto para ellos como para sus familias”, enfatizó.
