ZACATECAS. Con una propuesta artística que rebasa las fronteras musicales, Luis Delgadillo y los Keliguanes ofrecieron un espectáculo frenético en la plazuela Goitia, dentro de las presentaciones del Festival Cultural Zacatecas (FCZ).
La banda de Guadalajara, Jalisco, exploró ritmos del folk, rock, la cumbia y el punk, al interpretar sus grandes éxitos a través de sus característicos ritmos, melodías y letras.
MÚSICA Y NARRACIONES
Para el deleite de pequeños y decenas de familias zacatecanas, el show de la agrupación fue una interlocución entre la música y la narración de historias sobre criaturas míticas y fantásticas no sólo de México sino de Latinoamérica.
El “Los viajes de Quetzalcóatl” fue la invitación para que los pequeños se pusieran a bailar sin parar durante todo el concierto, cuya presentación estuvo acompañada de una marioneta en forma de serpiente emplumada por toda la plaza.
La fiesta de ritmos siguió con la “Cumbia Wao”, a través de la cual los menores viajaron hasta la selva de Ecuador; y con “Niño del viento”, inspirada en el imaginario de Michoacán, bailaron para que llegara la lluvia.
En la Guelaguetza, la banda y los pequeños buscaron por todos lados a “Clarín, el torito silbador” con una gran fiesta musical que los trasladó hasta Oaxaca.
Asimismo, los Keliguanes tocaron canciones como “El día del niño”, “Niños punk” y “Cometín”, las cuales hablan sobre cumplir los sueños, conocer sus derechos y abrazar su identidad.
VIVIR CADA CANCIÓN
Durante todo el espectáculo, los artistas incluyeron marionetas de gran formato que pasearon entre el público para hacer más viva cada una de sus canciones, letras e historias fantásticas.
Por su parte, los niños disfrutaron de un espectáculo musical frenético en el que no dejaron de bailar, aplaudir, reír, gritar y jugar con cada uno de los personajes de estas canciones.
