ZACATECAS. Dos personas murieron en hechos distintos en presas ubicadas en el sureste del estado; uno era un adulto de aproximadamente 40 años, la otra fue una adolescente de 15, originaria de El Salto, Jalisco.
Ambos casos fueron causados por la imprudencia y desacato a las autoridades, quienes, semanas atrás, dieron inicio a campañas preventivas, invitando a la ciudadanía a no ingresar a cuerpos de agua, pues consideraban esto peligroso, principalmente por los sedimentos y plantas que se encuentran en el fondo.
El primer percance ocurrió en la localidad de San Pablo, Pinos; ahí, el hombre se arrojó a una represa para salvar a un niño que estaba nadando en el lugar y no podía salir del agua, poco después del mediodía del sábado.
Según testigos, quienes minutos después sacaron al hombre del agua, este se arrojó para ayudar al menor, al que logró poner a salvo, sin embargo, la persona ya no pudo salir del estanque.
Al sacarlo del agua, le intentaron dar primeros auxilios sin que fueran exitosos; minutos después, los paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil (CMPC) confirmaron que había muerto.
Casi en simultáneo, pero en la conocida “presa chica”, junto a la Presa de San Marcos, en Loreto, la joven de 15 años, identificada como Lizbeth Guadalupe, dejó de ser vista por sus familiares y amigos cuando estaban realizando actividades de recreación y esparcimiento en el agua, informaron fuentes cercanas a los hechos.
Al lugar tuvieron que movilizarse buzos de rescate de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), quienes, durante varias horas, hicieron la búsqueda del cuerpo de la adolescente.
Fue hasta casi las 20:30 horas que localizaron a la joven y la sacaron del sitio para dejarla a disposición del personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE). En ambos casos, esta instancia hizo la intervención y levantamiento de los cuerpos, los cuales fueron llevados a las instalaciones de la Dirección General de Servicios Periciales (DGSP).

