Sin miedo a la tecnología
Va siendo tiempo. Vaya que el poeta zacatecano, Ramón López Velarde tenía razón, como lo hemos mencionado en la serie del petróleo en NTR, cuando en su poema Suave Patria escribió: “El Niño Dios te escrituró un establo/ y los veneros de petróleo el diablo”. En estos tiempos ni más ni menos, el diablo ha poseído a Donald Trump y la derecha mundial, como lo observamos con panistas y priístas.
En la serie del petróleo en NTR, conocimos de la importancia de rescatar la soberanía en energía con volver al control del Estado a los energéticos, que de no haberlo hecho, hoy estaríamos escuchando frases como la de Peña Nieto defendiendo la medida, justificando el “gasolinazo” como una “decisión difícil”, pero necesaria para evitar afectaciones mayores a la economía nacional y recortes a programas sociales, argumentando que mantener el subsidio era insostenible.
Válgame el señor, es increíble que la mayoría de los ciudadanos no protestaran en gran cantidad, no como sucedió que fueron pocos los que se quejaron. Vemos actualmente, la evocan aquellos prianistas que han sido causantes del desmembramiento de la industria energética, con estrategias de no dar mantenimiento al sistema de refinación nacional, para desmantelar y vender las instalaciones a precios de risa a compañías extranjeras o empresarios nacionales corruptos, como Alonso Ancira y el caso de la venta de la planta de Agronitrogenados a precios fuera de su valor.
De no haber decidido el pueblo mexicano el cambio de gobierno en 2018, estaríamos en crisis económica la mayor parte de nosotros y más esa clase media, que algunos, se creen émulos de Elon Musk o de Carlos Slim, al venir en picada sus ingresos salariales y tener que pagar combustibles caros para sus automóviles, la electricidad y gas de su casa, con precios que afectarían sus bolsillos por la voracidad de esos empresarios que controlarían el mercado del suministro de energía como sucede en países como Estados Unidos, Europa y los asiáticos.
El diablo gobernante en Norteamérica ha puesto en riesgo el equilibrio económico y sobre todo el social, que algunos ciudadanos en naciones como las de Sudamérica, el caso patético de Argentina, Ecuador y Chile, pueden detonar conflictos bélicos por largos años, cuando enfrenten la realidad de su triste deterioro social y sean reprimidos por la fuerza pública, que empezará a reforzase con armamento, de ese que la industria bélica mundial le deja enormes ganancias.
Solo en estos momentos Estados Unidos ha ejercido un gasto militar de más de 11 mil 300 millones de dólares, en solo seis días, planeando un aumento histórico de su presupuesto de defensa a 1.5 billones de dólares, un 42 por ciento más que el año anterior.
¿Le parece a usted que es un gran negocio para la industria armamentista?
Súmele, a los intereses de apoderarse de los yacimientos de petróleo y gas del mundo, nos hace temblar ante asesinos incrustados en gobiernos como el de Benjamín Netanyahu y Donald Trump, que han mostrado su fascismo.
Por eso es importante lo dicho por López Obrador, el pueblo mexicano ya está muy consciente de quienes son los saqueadores y corruptos, demostrando una fuerte politización con los 36 millones de electores que votaron por la 4T.
Nos sigue confirmando, que el gobierno de Claudia Sheinbaum reafirma la soberanía energética y puede reforzar estrategias basadas en su conocimiento científico, permitiendo apoyar a las acciones de López Obrador que rescataron los recursos náurales petroleros.
Para evitar que nos ahoguen con la posibilidad de que nos dejen sin gas, del cual dependemos en aproximadamente de 75 a 78 por ciento del gas natural importado de Estados Unidos para cubrir su demanda diaria, posicionando al país en una situación de alta vulnerabilidad energética. Esta dependencia se concentra principalmente en importaciones desde Texas (80 por ciento), utilizadas en un 56 por ciento para la generación de electricidad.
Este gas que importamos en su mayor volumen proviene de la extracción por el sistema de fracking o fracturación hidráulica, es una técnica para recuperar petróleo y gas principalmente en rocas muy fracturadas como las lutitas que son sedimentarias de características laminares y muy poco elásticas que las hacen tengan altos índices de mictofracturamientos donde se encentran líquidos y gases como el petróleo o gas.
México tiene de este tipo de yacimientos en el norte del país por las características similares a los yacimientos en Texas.
La decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum es correcta de empezar a estudiar la posibilidad de extraer el gas contenido en eso yacimientos en Mexico, pensando en reafirmar la soberanía energética en México, para que no le dañen a usted por la posible escasez y altos costos para la ciudadanía en el consumo del gas.
Confiamos en las instituciones convocadas como la UNAM, IPN, UAM y el Instituto Mexicano del Petróleo, que los gobiernos neoliberales lo relegaron en sus tareas de investigación, para permitir el ingreso de compañías extranjeras.
Bienvenida la innovación en energía.
