ZACATECAS. Como parte de la visita pastoral que realiza a las distintas parroquias de la Diócesis de Zacatecas, el obispo Sigifredo Noriega Barceló sostuvo un encuentro con representantes del gremio minero en las instalaciones del Clúster Minero de Zacatecas, que preside el ingeniero Abel González Vargas y donde participaron directivos de compañías mineras, empresas proveedoras y prestadoras de servicios vinculadas a esta industria estratégica para la entidad.
En su mensaje, tras un diálogo con los industriales de la minería, monseñor Sigifredo Noriega Barceló reconoció la importancia histórica, económica y social que la minería ha tenido en la construcción de Zacatecas, al señalar que esta actividad ha sido parte fundamental del desarrollo del estado y también de la vida comunitaria y religiosa de sus habitantes.
“La minería le ha dado rostro no solamente al estado de Zacatecas, sino también a la propia Iglesia”, expresó el obispo, al recordar que gran parte de la identidad histórica del estado está ligada al trabajo minero, a las comunidades que crecieron alrededor de esta actividad y a la fe que acompañó a generaciones enteras de trabajadores.
Destacó que muchas de las expresiones religiosas y culturales de Zacatecas tienen origen en la minería, desde la construcción de templos hasta la devoción a santos vinculados históricamente con las comunidades mineras, como el Santo Niño de Atocha, San Nicolás y Santa Bárbara.
“La fe está envuelta en la minería o la minería necesita de la fe”, afirmó el obispo. Añadió que las pequeñas capillas dentro de las minas, las imágenes religiosas y las expresiones de espiritualidad de los trabajadores reflejan el profundo vínculo humano y espiritual que existe dentro de esta industria.
El obispo expresó además la disposición de la Iglesia católica para acompañar al sector minero mediante acciones pastorales orientadas al fortalecimiento de valores humanos, familiares y comunitarios, así como al acompañamiento espiritual de trabajadores y empresarios.
“Cuenten siempre con nuestro servicio como Iglesia y con nuestro acompañamiento. Queremos estar cerca, no solamente como aliados, sino también como embajadores de estas inquietudes y desafíos”, expresó.
Industria minera expone retos y desafíos al obispo
Durante la reunión, el ingeniero Sergio Flores Gómez, director general del Clúster Minero de Zacatecas, en representación del presidente del organismo, Abel González Vargas, explicó al jerarca de la Iglesia católica la relevancia económica y social que tiene la minería para el estado, destacando que se trata de la industria más importante de Zacatecas, al aportar más del 30 por ciento del Producto Interno Bruto estatal y generar más de 65 mil empleos directos e indirectos.
Asimismo, señaló que la minería es uno de los sectores que más contribuye en el pago de impuestos a la Federación, al estado y a los municipios, además de ser una industria que permanentemente impulsa obras de infraestructura, apoyos sociales y programas comunitarios en las regiones y colonias donde operan las empresas mineras.
A lo largo del diálogo, representantes de las 12 compañías mineras con presencia en Zacatecas, así como de más de 90 empresas proveedoras y prestadoras de servicios, expusieron al Obispo Sigifredo Noriega los principales retos y desafíos que enfrenta actualmente la industria minera.
Entre los temas abordados destacaron la sobrerregulación, el alto costo de los impuestos y la falta de permisos federales para el desarrollo de nuevos proyectos mineros, situación que actualmente mantiene detenidas inversiones superiores a los 5 mil millones de dólares que podrían generar empleo, crecimiento económico y desarrollo regional para Zacatecas.
Los representantes del sector coincidieron en la necesidad de fortalecer la colaboración entre sociedad, autoridades e instituciones para impulsar una visión más objetiva y equilibrada sobre la minería, destacando que la percepción negativa que existe hacia esta actividad dista mucho de la realidad que hoy vive la industria moderna.
Minería moderna, segura y sustentable
Los representantes mineros solicitaron al obispo el acompañamiento de la Iglesia católica para contribuir a cambiar la percepción social sobre la minería, al considerar que frecuentemente se presenta como una actividad destructiva, cuando actualmente opera bajo estrictos estándares ambientales, tecnológicos y de seguridad.
Explicaron que las nuevas tecnologías, el cumplimiento de normas internacionales y las inversiones en sustentabilidad han permitido consolidar una minería más limpia, más segura y más responsable con el medio ambiente y con las comunidades donde desarrolla sus operaciones.
Finalmente, monseñor Sigifredo Noriega reiteró que la Iglesia mantendrá abiertas las puertas para continuar fortaleciendo el diálogo con el sector minero, reconociendo que esta actividad representa una fuente de empleo, desarrollo y bienestar para miles de familias zacatecanas.


