ZACATECAS. A 12 días de que el Mundial de Futbol regrese al país y ocupe los reflectores internacionales, en la Plaza Bicentenario de la capital el balón rodó por una causa distinta bajo la consigna “La pelota vuelve a casa. Nuestros desaparecidos, ¿cuándo?”
Mediante un juego en una cancha improvisada, madres, padres y familiares de personas desaparecidas encontraron una forma de exigir memoria y justicia a través de la actividad Cascarita por Nuestrxs Desaparecidxs.
La acción fue organizada por los colectivos Sangre de Mi Sangre, Buscadoras Zacatecas, Universidad de las Calles y Las Escarabajos, con el objetivo de visibilizar una realidad que continúa golpeando al estado y al país.
En esta ocasión no hubo uniformes, árbitros ni un campeonato en juego. Antes de cada cobro de penal, los participantes pronunciaban el nombre de un familiar desaparecido y después venía el disparo. Algunos balones cruzaron la red, otros no, pero todos llevaron consigo una ausencia.
PERSISTE LA BÚSQUEDA
En México hay más de 133 mil personas desaparecidas, mientras que en Zacatecas la cifra supera las 4 mil, una cantidad que, de acuerdo con los organizadores, equivale a cientos de equipos de futbol completos.
Con ello en mente, la cancha improvisada se convirtió por momentos en un espacio de memoria. Cada gol simbolizó a una persona desaparecida y cada nombre pronunciado rompió por unos segundos el silencio que suele rodear estas historias.
En la cancha, madres, hermanas y personas solidarias con la causa jugaron portando en el dorsal una fotografía o la cédula de búsqueda de algún ser querido que todavía no ha vuelto a casa.
Mientras millones de aficionados cuentan los días para celebrar el Mundial, en Zacatecas algunas familias siguen esperando algo mucho más importante que un campeonato: una llamada, una pista, una respuesta o simplemente el regreso de la persona cuyo nombre pronunciaron antes de patear el balón.



















