ZACATECAS. Entre música de tambora, pancartas y consignas, 8 mil trabajadores de diferentes gremios tomaron las calles de la capital en el Día del Trabajo para exigir respeto a sus derechos laborales, que recordaron no son concesiones, sino conquistas que se defienden.
“Esta marcha no es de fiesta es de lucha y de protesta”, gritaron los contingentes de telefonistas, mineros, burócratas y trabajadores de salud durante su recorrido matutino.
Más tarde, al mediodía, los docentes de la Sección 34 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) hicieron su propia marcha y mitin político.
El sonido de la tambora y los gritos marcaron el paso de marcha, mientras que los gritos y consignas retumbaron en las calles del Centro Histórico, que este viernes, por ser de asueto, lucieron vacías.
Desde temprana hora los contingentes comenzaron a concentrarse en distintos puntos de la ciudad: la Fuente de los Conquistadores, la Alameda y las inmediaciones de diversos sindicatos, que se convirtieron en puntos de partida de una movilización que avanzó con orden, pero también con fuerza en el mensaje.
A las 8 horas, la mayoría de los grupos arrancó su marcha, tiñendo las avenidas Hidalgo y González Ortega con mantas, camisetas de colores y logotipos sindicales. La marcha fue encabezada por el sindicato de telefonistas, seguidos por los mineros.
Otro bloque lo formaron integrantes de los sindicatos de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ), Único del Personal Docente y Administrativo del Colegio de Bachilleres del Estado de Zacatecas (Supdacobaez), Único de Trabajadores de la Universidad Tecnológica del Estado de Zacatecas (Sututez) e Independiente de Trabajadores de Telesecundaria en el Estado de Zacatecas (SITTEZ).
Al ritmo de la tambora avanzó otro de los contingentes encabezado por el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado, Municipios y Organismos Paraestatales (SUTSEMOP). También participaron trabajadores del Instituto Zacatecano de Educación para Adultos (IZEA), Ángeles Verdes, el Instituto Tecnológico de Jerez, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa) Sección 39, entre otros.
Cada bloque con sus propias consignas y demandas, pero todos coincidieron en dos exigencias: mejores condiciones laborales y un incremento salarial justo.
“¡Incremento salarial o huelga general!”, fueron las arengas de los docentes y trabajadores del Cobaez, mientras los integrantes de otros sindicatos gritaron a una sola voz: “¡Únete pueblo, únete!”.
“¡Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden!”, corearon con energía otros de los contingentes, mientras que otros, con silbatos y tambores improvisados, buscaron reflejar su ánimo de inconformidad y resistencia.
Durante la jornada, la música no ocultó las demandas, sino que las acompañó. Y quedó la imagen de una ciudad que por unas horas se convirtió en escenario de unidad de los trabajadores, más allá de los discursos de sus dirigentes.
Un par de horas después de que los miles de trabajadores concluyeron la marcha del 1º de mayo y comenzó a restablecerse la circulación vial en el Centro Histórico, la Sección 34 del SNTE inició su movilización.
A las 10:30 horas, desde la emblemática máquina 30-30 partió la marcha magisterial, que avanzó entre aplausos y miradas de trabajadores que aún permanecían en las calles.
Cuando el sol caía a plomo, los representantes de las diferentes regiones educativas del estado celebraron en Plaza de Armas un mitin político encabezados por su dirigente Gilberto Frausto Orozco, quien los conminó a seguir con la lucha en los próximos días.

