¿Es posible la extracción de gas con el fracking?
De lo imposible a lo posible. A veces por curiosidad o por usar nuestro ingenio, rompemos hipótesis que según cálculos sean de los físicos o matemáticos es imposible un evento, como fue el caso de las máquinas voladoras.
En 1895, Lord Kelvin físico y matemático era presidente de la Real Sociedad Británica y una autoridad científica máxima, cuando afirmó: “Las máquinas voladoras más pesadas que el aire son imposibles”.
¡Zas! Apenas ocho años después de la declaración de Kelvin, el 17 de diciembre de 1903, los hermanos Wright realizaron el primer vuelo controlado y sostenido con motor. Hoy, tenemos vuelos a diario con aviones que rebasan velocidades de 700 kilómetros (km), logrando distancias de más de 5 mil km.
Por eso, algunos tenemos optimismo de utilizar el fracking en la extracción de gas en rocas muy fracturadas. Conocemos que la diferencia de los yacimientos convencionales que se han explotado durante décadas, con las rocas de lutita tienen la diferencia de ser impermeables. El gas y petróleo que contienen estas rocas solo se pueden extraer fracturándolas.
La técnica de fracking consiste en preparar un pozo vertical para alcanzar la formación de rocas, que se presentan horizontales o poco inclinadas, la perforación del pozo se desvía y se hace horizontal, esta técnica se usa desde hace décadas en la industria petrolera. Con el pozo horizontal, la roca se fractura usando agua a alta presión y arena con compuestos químicos que sirven para que el hidrocarburo se haga más fluido y para mantener abierta la fractura y capturar las gotas de gas y petróleo atrapadas en la formación, incluso a una distancia de decenas de metros del pozo.
¿Por qué se ha considerado dañino para el medio ambiente? Conozcamos qué tanto peligro pueden ocasionar en el medio ambiente con la utilización un fluido compuesto principalmente por un 90 por ciento de agua, un 9.5 de arena y cerca de un 0.5 por ciento de aditivos químicos.
Analicemos qué son estas sustancias usadas según la geología del pozo:
Agentes de sostén (Apuntalantes): Generalmente arena silícea de alta pureza. Su función es introducirse en las grietas abiertas por la presión del agua para evitar que se cierren una vez que esta disminuye. Es común en cualquier tipo de barrenación y no representan riesgo ambiental.
Ácidos: Como el ácido clorhídrico o el ácido acético. Se usan al inicio para disolver minerales de la roca y limpiar el pozo.
Reductores de fricción: Como la poliacrilamida. Permiten que el agua fluya a mayor velocidad y con menos resistencia dentro de las tuberías.
Biocidas: Por ejemplo, el glutaraldehído. Eliminan bacterias que pueden causar corrosión en los equipos o generar gases tóxicos. Disminuye riesgo a la salud.
Gelificantes: Como la goma guar. Aumentan la viscosidad del fluido para que la arena se mantenga suspendida y sea transportada eficientemente hasta las grietas.
Inhibidores de corrosión e incrustación: Incluyen el etilenglicol y el isopropanol. Protegen la integridad de las tuberías metálicas contra el óxido y evitan la formación de depósitos minerales que obstruyan el flujo. Su uso es común en perforaciones petroleras y de la minería.
Otros aditivos: Se utilizan también metanol (anticongelante), sales de borato (mantienen la viscosidad) y surfactantes (mejoran la recuperación del fluido). ¿Su anticongelante a dónde va a parar?
Al igual que los campos de petróleo convencional existen otras sustancias que habría que filtrar y disminuir en el proceso de convertirlo a gas doméstico o industrial como son: mercurio, plomo, arsénico. Sin embargo, nos debemos preguntar, ¿en la naturaleza no existen estos minerales?
¿Se podrían utilizar aguas duras para esos 7.5 millones litros de agua promedio que se utilizan, y su reciclaje podrá ser mayor al 50 por ciento actual?
Ese será el reto para la ingeniería mexicana que ha demostrado gran capacidad para resolver problemas, porque si algunos de esos ecologistas de buró salen con cuentos que su transporte o que las pozas que contendrán los líquidos contaminan, entonces, no permitamos a los seres vivientes que sigan vertiendo sus desechos a los drenajes, porque ¡sí que contaminamos!
Pesar. Ahora sí sentí gran lástima por mis amigos chihuahuenses, ellos son brillantes y trabajadores, pero qué les pasó cuando eligieron a Maru Campos.
