Neoliberalismo, conservadurismo y ultraderecha
Desde hace siete años la 4T se la ha pasado culpando de todos los males que aquejan al país al pasado: todo es culpa del PRIAN, de Calderón, todo es por la herencia maldita que dejaron los gobiernos neoliberales.
Esa narrativa le funcionó a López Obrador porque efectivamente toda la problemática que recibió se la heredaron los gobernantes que le precedieron; sin embargo, ese discurso ya no se le justifica a la presidenta Sheinbaum, ella no recibió el bastón de mando del PRI o del PAN, a ella se lo entregó López Obrador, pero como a él no le puede arrimar el caballo, entonces ya encontró a quien culpar de todo lo malo que sucede: el neoliberalismo, el conservadurismo y la ultraderecha.
Tengo mis dudas de que la mayoría de la gente sepa con exactitud qué es el neoliberalismo, el conservadurismo y la ultraderecha.
Para entender el concepto de neoliberalismo, hay que entender primero que es el liberalismo: el liberalismo es una corriente filosófica, política y económica que surgió en Europa durante los siglos XVII (17) y XVIII (18) como una respuesta al absolutismo monárquico y a los privilegios de la nobleza, marcando las bases de las democracias modernas.
El liberalismo sitúa a la libertad individual, la igualdad ante la ley y la propiedad privada como los pilares fundamentales de la sociedad; propone limitar el poder del Estado para evitar arbitrariedades y garantizar los derechos de cada persona. En lo económico, postula el libre mercado y la libre competencia rechazando el intervencionismo estatal.
Originalmente el liberalismo proponía limitar al gobierno a la seguridad y la justicia, después apoyó la intervención del Estado para garantizar la igualdad de oportunidades y proteger a la sociedad frente a posibles abusos del mercado.
Hasta ahí todos podemos estar de acuerdo, pero en el siglo XX (20) apareció el llamado neoliberalismo que defendió las privatizaciones.
¿Los últimos gobiernos del PRI y del PAN fueron neoliberales?, por supuesto, De la Madrid, Salinas y Zedillo privatizaron más de 1 mil empresas que el gobierno mal administraba y le costaban un dineral a los mexicanos: teléfonos, bancos, ferrocarriles, aerolíneas, aeropuertos, mineras y siderúrgicas, solo se quedó con Pemex y la CFE.
Con la reforma energética de Peña Nieto se abrió la participación de capital privado en sectores que eran exclusivos del Estado.
¿En ese proceso de desincorporación de empresas públicas hubo corrupción? Sin duda, pero ahora esas empresas ya no le cuestan a los mexicanos, al contrario, generan empleos y pagan impuestos.
En cuanto al conservadurismo, también es una corriente política y social que surgió a finales del siglo XVIII (18) como una reacción contra la violencia de la revolución francesa; prioriza la preservación de las instituciones tradicionales, el orden social y los valores históricos; rechaza los cambios radicales y las utopías; aboga por reformas graduales y prudentes que respeten la identidad cultural, la religión y la estructura familiar.
El conservadurismo defiende la importancia de las costumbres, la historia, la lengua y el núcleo familiar como pilares fundamentales para mantener la estabilidad de la sociedad; y enfatiza en el respeto a la ley y la autoridad argumentando que sin ellos prevalecería el caos.
Hasta ahí, creo que se vale estar a favor del liberalismo o del conservadurismo, no veo que se contrapongan.
Pero una cosa es la derecha y otra la ultraderecha, la derecha clásica defiende el libre mercado y los valores tradicionales dentro del marco democrático y el estado de derecho, en cambio la ultraderecha muestra hostilidad hacia el sistema democrático, promueve un nacionalismo excluyente y rechaza el pluralismo.
La derecha tradicional respeta la separación y equilibrio de poderes y la alternancia en el poder, en cambio la ultraderecha desafía abiertamente las instituciones democráticas, hay radicales que atacan a las minorías y al Estado de Derecho, rechazan el pluralismo y hasta favorecen regímenes autoritarios.
La derecha defiende la identidad nacional y la tradición de forma moderada, la ultraderecha promueve un nacionalismo extremo caracterizado por una fuerte retórica antiinmigración, xenofobia o rechazo al multiculturalismo, lo consideran una amenaza existencial para el país.
La derecha suele ser conservadora en temas sociales, pero mantiene cierta tolerancia hacia la diversidad y las libertades individuales, en cambio la ultraderecha se opone agresivamente a movimientos progresistas como el feminismo o los derechos de la comunidad LGBT.
¿De verdad alguien puede creer que la falta de crecimiento económico, el brutal endeudamiento, los escándalos de corrupción, la falta de medicamentos, el crimen organizado, las movilizaciones magisteriales, los baches y otros males son culpa del neoliberalismo, el conservadurismo y la ultraderecha?
