Un futuro más justo
Es importante seguir las reglas que aprendemos en casa para mantener el orden y ser congruentes con nuestras acciones, ya que esto nos enseña a ser ordenados y llevar una buena comunicación, demostrando nuestra educación.
Además, nos ayuda a poner en práctica los valores aprendidos en nuestros hogares. El seguir reglas desde casa nos ayuda a respetar, actuar e interactuar de forma responsable y armónica en nuestro entorno y con la comunidad, tanto de manera grupal como individual, eso nos ayuda a mejorar la convivencia con los demás.
El ver a personas mayores conducirse de manera correcta influye de manera importante en los niños, porque observamos cómo actuar y expresarnos correctamente ante la sociedad, recordando que cada espacio es diferente y tratando de ser coherentes con nuestras acciones en el presente y en el futuro. Cuando más personas se unen para seguir las reglas en la comunidad o entorno al que pertenecemos, el resultado siempre es positivo. Aunque parezca que somos muy pocos, todas las acciones mejoran el bien común. Incluso, si otra niña o niño nos observa, podemos convertirnos en un ejemplo para ellos y las nuevas generaciones, pues tratarán de seguir lo que ven y así mejorarán la interacción en el entorno de nuestra comunidad.
Un buen ciudadano es quien entiende las leyes y las aplica en su vida diaria para mantener una sana convivencia, lo que genera una protección mutua y crea una interacción armónica en los diferentes entornos. Ser honesto también nos ayuda a mejorar nuestra manera de relacionarnos, ya que la sinceridad, un buen carácter y la autodisciplina ayudan a no dañar a los demás. Si somos deshonestos, podríamos afectar nuestras relaciones públicas con los otros y/o perjudicar a las personas en nuestra comunidad.
La corrupción influye negativamente en la sociedad porque le quita un derecho o algo importante a una persona, generando desconfianza y pérdida de respeto entre los demás. También, puede provocar la pérdida de paz mental en quien no respetó las reglas, ya que podría sentir remordimiento. Para explicarle a un niño pequeño qué es la corrupción, se le podría decir que es cuando alguien, sin conciencia o empatía, le quita o arrebata algo que necesita usar otra persona, causando daño a quienes queremos o a nosotros mismos. Estas acciones hacen que perdamos la esperanza en la gente y dañan el bien común.
Cuando las personas deciden ignorar las reglas, podría haber desigualdad social y surgir conflictos, creando lugares inseguros para la infancia y dañando los espacios públicos. Si veo a un adulto hacer algo indebido, como adelantarse en la fila de algún lugar, le diría que respetara el turno, ya que las demás personas también están tomando de su tiempo para esperar y nadie tiene derecho a pasarse la fila como si nada.
Nosotros podemos empezar siendo honestos e invitando a las personas de nuestro alrededor a participar para construir un futuro más justo. Así, poco a poco, podemos prevenir la corrupción de manera armoniosa y construir algo más seguro con el apoyo y la contribución de todos. Esto ayudaría a crear una comunidad unida, honesta y con menos conflictos.
*Alumna de 6º C de la Escuela Primaria María R. Murillo
