ZACATECAS. Luego de permanecer presa casi seis años, la médica de Tlaxcala que fue víctima de tortura sexual, Sandra Arana Aguilar, fue absuelta de los cargos que se le imputaban por secuestro y quedó en libertad este jueves.
El caso de Sandra Arana comenzó cuando autoridades ministeriales de Tlaxcala la detuvieron en agosto de 2020, junto a su entonces pareja. En ese momento se le acusó de extorsión y, mientras estuvo detenida, sufrió de tortura y tortura sexual por parte de agentes de la Policía de Investigación de dicha entidad.
Tras la acusación se le permitió llevar el proceso en libertad; sin embargo, nuevamente fue detenida por señalamientos por un presunto secuestro en Zacatecas.
Sería hasta 2023 que la Comisión de Derechos Humanos de Tlaxcala reportó que las garantías individuales de Sandra fueron violadas y que fue víctima tanto de tortura como de tortura sexual. Un par de años después, la médica fue absuelta de los cargos por extorsión, pero no de secuestro.
LA AUDIENCIA
Desde las 9 horas de este jueves comenzó una audiencia en la que se pretendía vincular a proceso a Sandra Arana. Fue alrededor de las 18 horas que una jueza determinó que no había pruebas que determinaran la culpabilidad de la imputada en el caso investigado.
Su defensa argumentó que pretendían vincular el caso de la médica con otras carpetas de investigación, al señalar que su teléfono supuestamente estaba involucrado con un secuestro, lo que finalmente quedó desacreditado.
Tras ello, alrededor de las 19:30 horas del jueves la médica fue puesta en libertad.
SE REÚNE CON SU HERMANA
Apenas Sandra Arana salió del penal femenil de Cieneguillas, fue abrazada por su hermana. También la esperaban familiares y dos abogados del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, una asociación civil que le estuvo dando seguimiento al caso.
“Estoy feliz que al fin se haya hecho justicia, haya salido a la luz la verdad, porque sabemos muchas personas que, adentro de estas puertas, realmente habemos muchas personas inocentes en este lugar”, expresó la médica tras salir del penal.
“La verdad al principio no tenía fe en ninguna autoridad, no tenía fe en la justicia porque fueron múltiples violaciones, múltiples ataques; sin embargo, veo que también hay personas buenas que de verdad son profesionales”, declaró.
Por su parte, Iveth Galván García, representante del centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, enfatizó que Sandra es una sobreviviente después de haber sufrido tortura por parte de agentes de la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala, entidad en la que se le acusó de extorsión y posteriormente se determinó que no era culpable.

