ZACATECAS. Vecinos de diversas colonias del noroeste de la capital denunciaron de nueva cuenta que las vibraciones y sismos que desde hace seis años afectan a sus viviendas son consecuencia directa de las explosiones realizadas por una empresa minera que opera en las inmediaciones del periférico Díaz Ordaz.
Los afectados, encabezados por el ingeniero Víctor Manuel Navarro Hernández, egresado de la Escuela de Minas y Metalurgia, ex profesor de la Universidad Autónoma de Zacatecas y consultor minero con cuatro décadas de experiencia, ofrecieron este viernes una conferencia de prensa para reiterar la denuncia pública.
Integrantes del comité de afectados de colonias como Pedro Ruiz González, Las Margaritas, Francisco E. García, Lomas Bizantinas y Mexicapan señalaron que, pese a múltiples mesas de trabajo con el Gobierno del Estado, hasta el momento no existe una solución que garantice la seguridad de las familias ni la protección de su patrimonio.
Recordaron que el pasado 20 de marzo fueron presentados los resultados de estudios realizados por la Unidad Académica de Ciencias de la Tierra de la UAZ, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Servicio Sismológico Nacional (SSN).
Afirmaron que, aunque algunas instituciones señalaron no encontrar elementos suficientes para responsabilizar a la actividad minera, el Servicio Sismológico Nacional concluyó que la mayor parte de la actividad sísmica detectada corresponde a explosiones mineras, lo que consideran la evidencia técnica más sólida que respalda sus denuncias.
Víctor Navarro explicó que, con base en su experiencia profesional, las detonaciones de producción utilizadas actualmente generan vibraciones considerablemente mayores que las empleadas en trabajos de desarrollo de túneles, debido al mayor tamaño de las perforaciones y a la cantidad de explosivos utilizados.
Advirtió que el análisis de más de 3 mil eventos sísmicos realizado por especialistas del SSN determinó que el 99 por ciento de ellos se originó dentro del perímetro de las concesiones mineras.
Sin embargo, criticó que las conclusiones oficiales se basaran en una norma estadounidense diseñada para minas de carbón a cielo abierto, situación que, dijo, no corresponde a las características de la minería subterránea desarrollada en Zacatecas.
Navarro Hernández también sostuvo que la empresa realiza detonaciones a distintas horas del día e incluso durante la madrugada, además de efectuar explosiones simultáneas que incrementan la intensidad de las vibraciones, situación que, aseguró, acelera el deterioro de las viviendas.
Los habitantes manifestaron que, además de las grietas y afectaciones estructurales en sus casas, enfrentan problemas emocionales por la incertidumbre que generan las constantes sacudidas, así como un posible riesgo para el Centro Histórico de Zacatecas, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Cuestionaron que, a pesar de las reuniones sostenidas con autoridades estatales y federales durante los últimos años, no exista una regulación específica sobre las detonaciones mineras ni una supervisión permanente de las labores subterráneas.
Víctor Navarro aseguró que su postura no busca detener la actividad minera, sino que esta opere bajo métodos de explotación menos agresivos. Incluso presentó propuestas técnicas para sustituir el sistema actual por procedimientos que reduzcan significativamente las vibraciones, aunque ello implique nuevas inversiones por parte de la empresa.
Los vecinos adelantaron que continuarán con acciones de protesta y difusión hasta lograr que las autoridades intervengan y se establezcan mecanismos efectivos de supervisión para evitar mayores daños a las viviendas y al patrimonio de la ciudad.

