ATOLINGA. Durante años los habitantes señalaron que agua sucia salía de las llaves de sus viviendas, debido a que la cisterna pública era antigua y las cuarteaduras contaminaban el líquido vital. A fin de mejorar este servicio, la administración demolió la infraestructura obsoleta y construyó una nueva en el mismo lugar.
La alcaldesa Teresita de Jesús Arteaga Pérez informó que el anterior cárcamo de agua potable, que era el pozo o cisterna de succión subterráneo ubicado en el parque Niños Héroes, tenía cuarteaduras y filtraciones que provocaban que el líquido se mezclara con tierra.
Ante ello, continuó, se determinó derrumbar la antigua cisterna y reconstruirla en el mismo sitio, pero con concreto armado, con el fin de que dure “por lo menos cien años”.
La presidenta municipal expuso que, si bien será una obra no visible porque estará bajo tierra, sí se reflejará en que los ciudadanos recibirán agua de calidad.
En tanto, el encargado de la obra Roberto Dávila informó que el nuevo cárcamo evitará que el agua tenga contacto con la superficie y se turbe, por lo que a las viviendas llegará agua de mejor calidad y se brindará un servicio más eficiente y confiable a las personas.
MÁS PROYECTOS
Arteaga Pérez reconoció que una de las grandes necesidades de Atolinga es mejorar la red de agua potable, al considerar que invertir en infraestructura hidráulica es invertir en salud para el futuro del municipio.
Tras ello, anunció que “una muy buena noticia es que ya está en puerta el proyecto, aprobado por la Secretaría del Agua y Medio Ambiente y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para iniciar con la primera etapa de rehabilitación de la red de agua potable”.
Durante el anuncio, la alcaldesa estuvo acompañada de la directora de Desarrollo Económico y Social, Nallely Arteaga, así como de Obras Públicas, Elena Ramírez.

