ZACATECAS. Integrantes de distintas colectivas se manifestaron afuera del Hospital General Luz González Cosío para exigir la prevención de la violencia y la atención de la salud mental como una política pública, tras la agresión física y sexual que vivió una niña de 10 años en el municipio de Tabasco.
La Red Estatal de Trabajo Social, así como las colectivas feministas Herederas de la Luna, Madres protectoras y otras, emitieron un pronunciamiento en el que destacaron que el caso de la niña no es un hecho aislado, sino la “consecuencia visible de un sistema que durante años ha tratado la prevención de las violencias como un gasto simbólico y no como una inversión estructural”.
Reprocharon que, mientras eso no cambie, se seguirán registrando hechos similares a este, “con la misma indignación y la misma amnesia colectiva a los pocos meses”.
En el exterior del hospital, donde se recupera de las lesiones la víctima. Las colectivas llamaron a la sociedad y autoridades a “dejar de conformarnos con la prevención de aparador» para trabajar en prevención con presupuesto, continuidad y evaluación; además de la intervención psicosocial sostenida.
Para ello, explicaron, se requieren equipos multidisciplinarios de psicología, trabajo social, pedagogía, trabajando de manera permanente en escuelas y comunidades de alto riesgo con capacidad real de dar seguimiento a casos detectados.
De igual forma, exigieron corresponsabilidad de las instituciones en áreas como salud, educación, DIF, Fiscalía General de Justicia del Estado, Secretaría de Seguridad Pública y gobiernos municipales, quienes deben operar de manera coordinada, con protocolos para una canalización temprana.
“Hoy, cuando un niño o adolescente muestra señales de riesgo, no existe claridad sobre quién debe actuar, con qué recurso y en qué plazo. Esa ambigüedad institucional es en los hechos abandono institucional”, denunciaron.
En su mensaje, exigieron la atención de la salud mental, al destacar que para lograr la prevención de las violencias es necesario garantizar el acceso a la atención psicológica y psiquiátrica gratuita para niñas, niños y adolescentes, no solo después del hecho violento, sino como parte de la atención básica en salud.

