FRESNILLO. El 30 por ciento de los sistemas de cloración en las comunidades está fuera de servicio a causa de bombas dosificadoras obsoletas, por lo que el gobierno local inició las gestiones para sustituirlas. Mientras tanto, se entregará hipoclorito de calcio a los responsables de los sistemas de agua potable para que realicen la desinfección en pilas de almacenamiento y tanques elevados.
Francisco Rocha Caldera, jefe del Departamento de Servicios Regulatorios y Recaudatorios, precisó que esta situación afecta principalmente a localidades pequeñas, ya que en las de mayor población los equipos continúan operando de manera normal.
FALLAS OCASIONALES
Juan Gerardo Páez Alaniz, coordinador de Protección contra Riesgos Sanitarios de la Jurisdicción Sanitaria de Fresnillo, explicó que la mayoría de las comunidades sí mantiene procesos de cloración, aunque existen interrupciones ocasionadas por falta de insumos, fallas mecánicas o problemas en el suministro de energía eléctrica que impiden el funcionamiento de los pozos.
Precisó que las comunidades que afrontan estas fallas con mayor frecuencia son Río Florido, El Mezquite, Santiaguillo, Altamira, Estación Gutiérrez y Trujillo, por lo que las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia constante.
TAREA DEL MUNICIPIO
El coordinador precisó que la responsabilidad de garantizar la cloración del agua corresponde al Municipio, que debe proporcionar el equipo, las refacciones y los insumos necesarios. En tanto, continuó, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) apoya mediante programas y materiales que son gestionados por los ayuntamientos.
Explicó que la función de la autoridad sanitaria consiste en verificar periódicamente que el agua contenga los niveles adecuados de cloro residual. “Y en caso de detectar irregularidades, se emiten oficios al gobierno municipal para que atienda la problemática”.
Aunado a ello, destacó que en caso de presentarse un brote de enfermedades transmitidas por agua contaminada, la responsabilidad recaería en el Municipio por no garantizar la correcta desinfección del suministro.
Al respecto, Rocha Caldera reconoció que antes de la entrega de hipoclorito de calcio había preocupación por los riesgos a la salud derivados de la falta de cloración, principalmente enfermedades gastrointestinales como diarreas, hepatitis e infecciones intestinales.
Sin embargo, aseguró que con la aplicación del hipoclorito el suministro de agua ha permanecido desinfectado y no se han registrado problemas sanitarios asociados a esta situación.
MEDIDAS DE SANEAMIENTO
Juan Páez destacó que actualmente se presta especial atención a las comunidades con presencia de jornaleros agrícolas, como Río Florido y Altamira, donde el incremento temporal de la población exige reforzar las medidas de saneamiento.
Recordó que recientemente se realizaron operativos de limpieza y saneamiento básico, durante los cuales autoridades municipales, personal de salud y habitantes retiraron alrededor de 5 mil 500 excretas al aire libre, ubicadas en zonas cercanas a viviendas y cauces.
Finalmente, informó que el monitoreo de la calidad del agua en la cabecera se realiza dos veces por semana y en 33 puntos estratégicos. “Hasta el momento no se han detectado problemas relacionados con la cloración del sistema de agua potable”, concluyó.
