La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó al canciller Roberto Velasco iniciar el diálogo con Perú para restablecer las relaciones diplomáticas, luego de que la mandataria electa de ese país, Keiko Fujimori, expresó su interés por acercarse nuevamente a México.
Aunque la funcionaria indicó que nuestro país está abierto a retomar la relación, también dejó en claro que no cambiará su postura respecto de la destitución «arbitraria» del expresidente Pedro Castillo.
«Dadas sus declaraciones (de Fujimori), yo le pedí al canciller que pudiera establecer la comunicación con el nuevo equipo que va a gobernar, para ver las particularidades de cómo recuperar esa relación», sostuvo Sheinbaum este viernes en la conferencia mañanera.
«Nosotros dijimos nuestra posición, va a seguir siendo esa, no va a cambiar, pero por supuesto que deseamos que se retomen las relaciones con el Perú», agregó.
Recordó que México no fue el que rompió la relación diplomática con Perú, sino que fue ese país el que lo decidió.
En noviembre de 2025, la eexpresidentade Perú, Dina Boluarte, rompió relaciones diplomáticas con México, luego de que el gobierno mexicano otorgara asilo político a Betssy Chávez, ex primera Mministradel eexpresidentePedro Castillo.
La distancia entre las dos naciones comenzó luego de que el 7 de diciembre de 2022 el Congreso peruano destituyera al entonces MmandatarioPedro Castillo, quien fue encarcelado tras su intento de desconocer al Poder Legislativo, controlado por el partido de Fujimori.
En ese entonces, el Gobierno del eexpresidenteAndrés Manuel López Obrador expresó su apoyo a Castillo.
«Qué bueno que tenga deseos (de restablecer la relación) la presidenta hoy electa», dijo la mandataria mexicana sobre Fujimori, que tomará posesión el próximo 28 de julio.
Sheinbaum también recordó la situación de crisis que ha enfrentado Perú en los últimos años, con tres diferentes mandatarios.
Citó, además, conclusiones de la ONU respecto a que la detención del expresidente Castillo fue arbitraria y se pronunció a favor de su liberación.
«De hecho, la manifestamos (esta posición) desde el principio, porque consideramos que fue una detención arbitraria, porque ni siquiera cumplió con las propias normas y leyes para la destitución de un presidente, de acuerdo al número de votos que se tenían que tener en el Congreso», destacó.
Agregó que México siempre ha sostenido que no había una justificación jurídica para dicha destitución.
«Vamos a ver ahora la presidenta electa qué opina de este tema, cuál va a ser su posición», planteó la presidenta Sheinbaum.
Claudia Salazar
Agencia Reforma
