MONTERREY. La Reserva Federal de EU (Fed) mantuvo ayer sin cambio su tasa de interés objetivo por quinta reunión consecutiva este año, en el rango de entre 3.50% y 3.75%, en medio del contexto de repunte de los precios del petróleo impulsado por los renovados enfrentamientos de EU con Irán.
La votación se dio con nueve a favor y tres en contra, la primera vez desde el 2016 que este número de funcionarios expresaron su inconformidad respecto a la política monetaria.
Fueron los presidentes de las sedes de la Reserva Federal en Minneapolis, Neel Kashkari; Dallas, Lorie Logan, y Cleveland, Beth Hammack, quienes preferían un aumento en la tasa de un cuarto de punto porcentual para combatir la inflación.
No obstante, el comunicado colegiado de la Fed reconoció que la inflación se mantiene elevada debido al aumento de los precios de la energía, derivado del conflicto en Medio Oriente, y reiteró su compromiso de que el «comité garantizará la estabilidad de precios».
«Sólo existe un objetivo (de la inflación anual) y es del 2%», sentenció.
Las cifras de inflación de junio en EU mostraron cierto alivio en el aumento de los precios al excluir los componentes volátiles de alimentos y energía. El índice subyacente bajó al 2.6%, frente al 2.9% del mes anterior, ya que una caída cercana al 10% en los precios de la gasolina contribuyó a reducir la inflación general al 3.5%, desde el 4.2%.
No obstante, se trató de un único mes y las tensiones han vuelto a recrudecerse en Medio Oriente, impulsando nuevamente al alza los precios del petróleo.
Los funcionarios de la Fed prestan especial atención a si el encarecimiento de la energía podría trasladarse a la inflación subyacente, dado que ésta constituye un indicador más preciso de la inflación real.
Hace tres años, la Fed concluyó un acelerado ciclo de alzas a su tasa de interés hasta alcanzar un máximo de dos décadas en sus esfuerzos para combatir una inflación que era mucho más elevada.
Luego, empezó a reducirla hace dos años, a medida que la inflación se acercaba a su objetivo del 2%.
Hizo una pausa a principios del 2025, cuando los aranceles amenazaban con impulsar la inflación al alza, y luego reanudó los recortes, cuando la contratación de trabajadores se desaceleró y buscó incentivar al mercado laboral.
Pero luego surgieron presiones sobre los precios derivadas del conflicto con Irán y del desarrollo de la IA.
Una nueva alza en la tasa de interés de la Fed, ya sea antes o después de las elecciones en EU de medio término este año, podría reavivar el conflicto con la Administración Trump, que ha exigido recortes.
De hecho, fue el propio Trump quien perfiló al nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, confiando públicamente en en que él haría recortes.
