ZACATECAS. El director del Centro INAH Zacatecas, Raúl Pacheco Pérez, informó que el traslado de los cuerpos momificados de Fray Juan de Angulo de Guadalupe a Sombrerete fue el resultado de cuatro meses de estudios históricos, antropológicos y jurídico.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), señaló, recibió la solicitud de movimiento de la Orden Franciscana, bajo el consentimiento de diversas instancias eclesiásticas, entre ellas, del propio Vaticano.
Pese a ello, expuso que la autorización se otorgó luego de constatar que el traslado de los restos no representaba un riesgo para su patrimonio histórico, de acuerdo con la legislación vigente y criterios estrictamente técnicos.
La titular del área de Antropología Física, Lilian Ivette García Maya, explicó que los cuerpos fueron sometidos a estudios de conservación preventiva, investigaciones históricas y análisis antropofísicos para conocer a detalle sus condiciones.
“El primer análisis de conservación preventiva corresponde a identificar luz, temperatura y humedad tanto del espacio donde se encuentra, del interior del baúl y de diversos espacios donde fueran a llegar”, especificó.
Uno de los mayores hallazgos en esta investigación, refirió, fue la identificación de los restos de Fray Juan de Angulo, pues prevalecían las dudas sobre cuál de los dos cuerpos momificados correspondía al religioso.
La especialista relató que, según investigaciones históricas, Fray Juan de Angulo llegó a Sombrerete siendo muy joven para trabajar en la minería y posteriormente dedicarse a actividades vitivinícolas y agrícolas, lo que le permitió acumular riqueza.
Tras convertirse en una figura influyente en Sombrerete, a los 55 años, Fray Juan de Angulo decidió donar todos sus bienes a la Orden Franciscana y entrar a la misma en el Convento de San Francisco de la capital, donde permaneció hasta su muerte en 1644.
Las autoridades del centro INAH Zacatecas destacaron que Fray Juan de Angulo mantiene un profundo valor simbólico e histórico en el pueblo de Sombrerete, pues incluso fue protagonista de un intento de beatificación, que fue encabezado por el municipio en su conjunto.
