Derechos Humanos y Democracia
La democracia y los Derechos Humanos (DH) son dos conceptos inseparables que se fortalecen mutuamente, no puede hablarse de una democracia auténtica cuando las personas ven limitadas sus libertades fundamentales, son víctimas de discriminación o carecen de acceso a la justicia.
Del mismo modo, los DH encuentran en la democracia el espacio idóneo para su reconocimiento, protección, promoción y garantía, ambos constituyen los pilares sobre los que se edifican sociedades libres, justas, incluyentes y respetuosas de la dignidad humana.
La democracia va mucho más allá de la celebración periódica de elecciones, puesto que si bien el voto libre, universal, secreto y directo representa una de sus expresiones más importantes, la democracia implica también la existencia de instituciones sólidas, la división de poderes, el respeto al Estado de Derecho, la transparencia, la rendición de cuentas, la participación ciudadana y la protección efectiva de los DH de todas las personas, sin distinción alguna.
Los DH son inherentes a toda persona por el simple hecho de ser humana comprenden libertades fundamentales como la libertad de expresión, la libertad de asociación, la libertad de pensamiento, el derecho a la igualdad, a la educación, a la salud, al trabajo digno, al debido proceso, a la seguridad jurídica y a vivir una vida libre de violencia, entre muchos otros, en una sociedad democrática, estos derechos no solo deben estar reconocidos en la ley, sino garantizarse de manera efectiva mediante instituciones imparciales y mecanismos accesibles de protección.
La relación entre democracia y DH se encuentra reconocida en diversos instrumentos internacionales que establecen que el respeto a la dignidad humana es condición indispensable para el desarrollo de los pueblos, en México, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoce en su artículo 1.º que todas las personas gozarán de los DH previstos en la propia Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte, imponiendo a todas las autoridades la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar dichos derechos conforme a los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
Uno de los elementos esenciales de toda democracia es la participación ciudadana, puesto que la ciudadanía no únicamente interviene al momento de emitir su voto, sino también mediante la vigilancia de la actuación de las autoridades, la participación en consultas públicas, el ejercicio del derecho de petición, la organización social, el acceso a la información pública y la exigencia del respeto a los DH.
Las instituciones públicas tienen la responsabilidad de actuar con apego a la legalidad, la imparcialidad, la transparencia y el respeto irrestricto a los DH. La existencia de órganos autónomos, tribunales independientes y organismos públicos protectores de DH fortalece los mecanismos de control del poder y contribuye a garantizar que las autoridades rindan cuentas por sus actos.
Las comisiones de Derechos Humanos desempeñan un papel fundamental dentro de un sistema democrático al promover una cultura de respeto a la dignidad humana, atender quejas por presuntas violaciones a derechos humanos, emitir recomendaciones a las autoridades, realizar acciones de capacitación y fomentar la educación en derechos humanos. Su labor contribuye a prevenir violaciones, fortalecer las instituciones y generar confianza entre la ciudadanía.
La democracia también exige el combate a la corrupción, la impunidad y cualquier forma de abuso de poder, cuando las instituciones actúan con transparencia y responsabilidad, se fortalece la confianza ciudadana y se crean condiciones para el desarrollo económico, social y político. Por el contrario, la corrupción vulnera derechos fundamentales, profundiza las desigualdades y debilita el Estado de derecho.
La educación en DH constituye una herramienta indispensable para consolidar una ciudadanía comprometida con los valores democráticos, desde las escuelas, las universidades, las familias y las instituciones públicas debe promoverse el conocimiento de los derechos y responsabilidades de todas las personas, fomentando valores como la tolerancia, la solidaridad, el respeto, la igualdad, la inclusión y la participación responsable.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
