ESTADOS UNIDOS. Omán está entre la espada y la pared.
Por un lado, tiene la presión de Irán para negociar la posible reapertura del Estrecho de Ormuz.
Y, por el otro, el Presidente Donald Trump arremetió ayer contra el país, que ha sido un aliado de Estados Unidos y ha intentado mediar en las negociaciones con Irán.
«Si Omán se interpone en nuestro camino, los bombardearemos sin piedad», dijo Trump en una entrevista con Fox News.
A su vez, Irán está exigiendo en el Estrecho de Ormuz -que es bordeado al sur por Omán- la imposición de un control militar, la alteración de las rutas de navegación tradicionales y el estrangulamiento de los mercados energéticos globales.
Nate Swanson, del Proyecto de Estrategia para Irán del Atlantic Council, dijo que las amenazas de Trump a Omán «son sólo un reflejo de su frustración con la situación que él mismo ha creado, en la que no tiene buenas opciones».
