Ciencia, método y humanidad: el motor pericial de Zacatecas
En la procuración de justicia contemporánea, la rapidez no puede ser producto de la improvisación ni del apresuramiento sin sustento. Cuando la sociedad exige respuestas prontas ante hechos delictivos, la efectividad real reside en un factor silencioso pero determinante: la investigación técnico-científica. En el caso de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas, la celeridad procesal demostrada encuentra su origen directo en la profesionalización de sus servicios periciales, la estandarización metodológica y la integración tecnológica de sus laboratorios.
La reconstrucción de la verdad histórica inicia en el lugar de intervención. A través de la Criminalística de Campo, los peritos efectúan un análisis minucioso y sistemático de los indicios, garantizando en todo momento la estricta cadena de custodia y el debido resguardo en bodega conforme a los lineamientos normativos nacionales. Lejos de tratarse de actuaciones aisladas, este procesamiento alimenta un engranaje multidisciplinario donde convergen la balística forense mediante sistemas automatizados, la informática forense para el análisis de entornos digitales y videovigilancia, así como el estudio físico-químico en identificación vehicular y hechos de tránsito.
No obstante, el rigor pericial adquiere su mayor sentido cuando se acompaña de un enfoque profundamente humano. El impacto de un delito no concluye con la preservación de la escena; requiere atender la esfera emocional de las víctimas. Por ello, la intervención de la Psicología Forense resulta fundamental para evaluar secuelas, medir niveles de afectación y orientar los procesos legales con perspectiva de vulnerabilidad, facilitando una contención oportuna y una ruta clara de recuperación integral.
De manera paralela, uno de los desafíos más sensibles en materia forense es la identificación humana. En este ámbito, la Fiscalía de Zacatecas articula capacidades de alta especialización mediante la Genética Forense, la Lofoscopía, la Arqueología y Antropología Forense, así como la Medicina Legal. La obtención de perfiles confiables de ADN en personas fallecidas sin identificar y su cotejo sistemático con muestras biológicas de familiares —incluso en casos de larga data— permite ofrecer resoluciones científicas oportunas a familias que buscan certezas. A ello se suma el trabajo analítico de la Química Forense en sustancias y toxicología, junto al soporte complementario en materias de valuación, ingeniería, contabilidad y traducción.
Este esquema de trabajo evidencia que la eficiencia ministerial no depende de fórmulas mágicas, sino de protocolos rigurosos aplicados por peritos especializados. La coordinación sistemática entre el trabajo de campo, los análisis de laboratorio y el trato digno a las víctimas consolida pruebas sólidas e incontrovertibles para el esclarecimiento de los delitos. Zacatecas demuestra que cuando la ciencia forense se respalda en tecnología, método y empatía, la justicia deja de ser un trámite burocrático y se transforma en una respuesta certera, profesional y con sentido humano.
*Columna colectiva de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE)
**Directora General de los Servicios Periciales de la FGJE