ZACATECAS. Por uso indebido de recursos públicos de casi 3 millones de pesos, la particular Silvia “N” fue inhabilitada por cuatro años y un mes y medio, periodo en que no podrá participar en contratos gubernamentales, además de que tendrá que pagar una indemnización de 983 mil pesos.
La sanción deriva de un caso en el que también estuvo involucrada Lorenza “N”, quien fuera directora de Agronegocios de la Secretaría de Economía de Zacatecas (Sezac), durante el quinquenio del priísta Alejandro Tello Cristerna.
De acuerdo con datos del expediente TJA/RAG/0035/2023-III, en 2017 la entonces directora de Agronegocios gestionó una solicitud de apoyo para un proyecto de frutas deshidratadas en Monte Escobedo.
Para esa iniciativa, el entonces Instituto Nacional del Emprendedor aportó 1 millón 997 mil pesos y el gobierno del estado dio 983 mil, mientras que la propia beneficiaria, Silvia “N” pondría poco más de 1 millón de pesos.
La ex funcionaria estatal aseguró que Silvia “N” es hermana de quien era su pareja sentimental, Benjamín “N”, quien le pidió ayuda para que pudieran gestionar el proyecto.
“Al no estar de acuerdo yo, me chantajea y me dice que si no lo apoyo de esa manera, la relación termina. Lo único que puedo hacer, le comenté, era recibir la solicitud de apoyo y dirigirme al secretario de Economía [Carlos Bárcena Pous] para que él determinara si es viable”, relató la ex funcionaria.
Sin embargo, hay un testigo que afirma que Lorenza “N” hizo todo el trámite para el proyecto y que Silvia “N” solo entregó credencial de elector y comprobante de domicilio.
Pese a lo anterior, en el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Zacatecas (Trijazac) no se acreditó el abuso de funciones que se le pretendía imputar a la ex directora de Agronegocios, pero sí el uso indebido de recursos públicos que fincaron a la beneficiaria del proyecto.
SIN EJECUTARSE
Si bien se mostraron facturas de compra de maquinaria para el proyecto de deshidratadora, éste nunca se ejecutó, y se descubrió que el sitio en el que estaría operando la empresa estaba a nombre del padre de Lorenza “N”.
Se localizó una bodega vieja en mal estado y según personal de la Auditoría Superior del Estado (ASE), era evidente que no había actividad productiva ahí y de imágenes de maquinaria que había mostrado Lorenza “N” no había certeza que fueran las mismas de las facturas.
