MAZAPIL. Como ocurre desde hace cuatro siglos, la comunidad que vive dentro y fuera de Mazapil se reunirá hoy para rendir culto a Nuestro Padre Jesús, figura que representa a Cristo cargando la cruz y se encuentra en la Capilla San Gregorio Magno.
El historiador Marco Antonio Flores Zavala explicó que, aunque la celebración se lleva a cabo desde el periodo novohispano, adquirió su esencia religiosa actual a partir del siglo 17, desde entonces pocas cosas han cambiado.
El arribo de la figura, detalló, está marcado por la devoción y una leyenda: “se dice que la encontraron en un paraje próximo al Real de Minas. Lo colocaron en el templo y allí permanece, ya más de 4 siglos”.
Es por ello que las fiestas religiosas se celebran en coincidencia con la fecha de su localización, iniciando en los últimos días de julio, siendo el seis de agosto el día principal, mencionó.
Flores Zavala detalló que el tiempo ha agregado elementos nuevos al culto: “las peregrinaciones de los mazapilenses que radican en comunidades del noroeste mexicano. Vienen caravanas, presentan sus respetos y retornan a sus actividades económicas cotidianas”.
Actualmente, las personas, expuso, también peregrinan con una réplica reciente del Cristo cargando la cruz, la cual está hecha con madera fina. “[Con esta réplica] se hace el recorrido y lo cargan hombres fuertes, voluntarios y creyentes”, dijo.
El historiador puntualizó que para esta festividad el templo es arreglado por la comunidad con flores de sotol, las cuales son “obras artesanales del semidesierto que requiere semanas de elaboración”.
En la fiesta, comentó, participan “las organizaciones de comerciantes, ganaderos, trabajadores de hombres, mujeres y jóvenes, también los mazapilenses que residen en Monterrey, Coahuila y Tamaulipas y hasta motociclistas”.
Desde hace décadas, añadió, las autoridades del municipio organizan una feria regional en la que se venden cachivaches y bebidas, hay bailes y participan reinas, “en paralelo a lo que organiza la parroquia y la cofradía de Nuestro Padre Jesús”.
