ZACATECAS. Casi al finalizar su informe en el Palacio de Convenciones, el gobernador David Monreal Ávila hizo un recordatorio de la contienda electoral que se vivirá el próximo año.
“Las zacatecanas y los zacatecanos volverán a tomar una decisión fundamental sobre el rumbo de nuestro estado. Más allá de nombres, de siglas, de colores o de género, en el fondo estará presente una decisión histórica: elegir entre dos visiones, dos proyectos, dos destinos”, enfatizó.
Ante este escenario, cuestionó: “¿queremos regresar a Zacatecas de la corrupción, el endeudamiento, la violencia, o queremos que continúe la transformación?”
Monreal Ávila también cuestionó si se pretende volver al abandono del campo, a la pobreza o seguir construyendo bienestar; y si se quiere que las familias tengan que abandonar su tierra, o que los hijos puedan estudiar y construir en Zacatecas su proyecto de vida.
No se trata de elegir solo entre personas, insistió el gobernador, sino de decidir qué tipo de futuro se quiere para las familias, “en una palabra, queremos regresar a la noche oscura de saqueo, de violencia, de corrupción, o queremos que el nuevo amanecer de la transformación avance, se arraigue, se consolide”.
Confió en que el pueblo “sabrá refrendar la continuidad y el alcance del movimiento nacional de transformación en Zacatecas, también confío en su memoria, confío en su sabiduría”.
Respecto al informe, consideró que se trata de una pausa para reconocer avances y corregir lo que sea necesario, “tengo la convicción de que lo mejor todavía está por venir”.
El mandatario puntualizó que los resultados ya no admiten discusión, “ya demostramos que podemos poner orden, ya demostramos que podemos reducir la pobreza, ya demostramos que podemos recuperar nuestras carreteras y fortalecer nuestro campo, ya demostramos que podemos volver a llenar nuestras plazas, recuperar la confianza y refrendar el camino de la pacificación, ya demostramos que cuando pueblo y gobierno trabajan juntos, en comunión social, Zacatecas puede levantarse frente a cualquier adversidad”.
Convocó a mantener el rumbo, al pedir que “sigamos adelante, con la fuerza de nuestro pueblo, con la dignidad de nuestra historia, con la esperanza puesta en el futuro, y con un profundo amor por Zacatecas”.
Refrendó cuatro compromisos para el tramo final de la administración: “seguiremos construyendo paz, seguiremos generando bienestar, seguiremos impulsando el progreso, y seguiremos defendiendo la honestidad como principio irrenunciable del servicio público”, porque “cuando se gobierna al lado del pueblo, los resultados se ven y se sienten”.
