ZACATECAS. En el tercer día de protestas, alumnos de la Normal General Matías Ramos Santos, de San Marcos, Loreto, extendieron su movilización a la capital del estado, donde cerraron el bulevar metropolitano y tomaron las oficinas de la Secretaría de Educación de Zacatecas (SEZ).
La toma de tres casetas que habían llevado a cabo previamente se radicalizó este miércoles por la falta de respuesta a sus exigencias: la devolución de las becas para prácticas profesionales, la asignación de un médico para el internado y el cambio de proveedor del comedor.
Sobre el primero de estos puntos, una alumna, quien pidió el anonimato por temor a represalias, señaló que el problema no proviene de la Federación, sino del Estado, pues el recurso es enviado desde México, pero en Zacatecas es retenido.
JORNADA DE MOVILIZACIONES
Antes de las 14 horas, los normalistas llegaron a las inmediaciones de la SEZ a bordo de autobuses que después usaron para cerrar el bulevar, dejando libres para la circulación únicamente las laterales. De inmediato, esto ocasionó un congestionamiento vial en la zona.
A la par, los otros grupos de estudiantes mantenían tomadas las casetas de peaje de Osiris, Vetagrande y Calera de Víctor Rosales, donde permitieron el paso libre de vehículos mientras solicitaban una cooperación voluntaria a los automovilistas.
En el lugar, una de las alumnas recordó que sus exigencias continúan siendo las mismas desde noviembre del año pasado, y durante la marcha de enero, puesto que las autoridades educativas no han dado una solución.
“Hoy estamos aquí de nuevo, pidiendo de nueva cuenta lo mismo, porque las autoridades hacen siempre las mismas promesas”, puntualizó, al tiempo que expuso que mientras en otras normales del país se mantienen los apoyos para prácticas profesionales, en la de San Marcos fueron retirados desde 2024.
RECLAMOS IGNORADOS
La manifestante precisó que son más de 500 alumnos quienes ya no reciben el apoyo de 120 pesos al día durante las semanas de prácticas, y “los maestros ya saben lo que es estar en un aula: es invertir, invertir e invertir en materiales didácticos, transporte y comida”.
A esto se suma la demanda de mejoras en el servicio del comedor del internado. Los estudiantes señalaron que, pese al cambio de proveedor, como lo exigían en sus anteriores manifestaciones, siguen sirviendo “alimentos echados a perder”.
“Preparan raciones insuficientes, pese a que la beca de alimentación incrementó este año de 70 a 175 pesos. Además, hay veces que en el menú dice que vamos a comer caldo, pero cuando va la mitad de la base [estudiantil] ya se acabó. Entonces tienen que hacer huevo y toman del que van a hacer al día siguiente; y ya no se alcanza para la semana”, relataron.
Los normalistas reclamaron también la asignación de un médico para los turnos vespertino y nocturno, del cual, dijeron, carecen desde 2023. Entonces, precisaron, tuvieron el servicio únicamente durante un mes.
Aunque advertían que mantendrían el cierre vial y la toma de las oficinas de la SEZ hasta ser atendidos por las autoridades educativas y conseguir la resolución de sus demandas, los estudiantes se retiraron poco antes de las 17 horas.
