ZACATECAS. El Centro INAH Zacatecas devolvió un aguamanil con cabeza de Águila hecho de plata a la Diócesis de Zacatecas, objeto de gran valor histórico, cultural y artístico que fue robado de la galería episcopal en 2003 y se ofertaba en una subasta.
El aguamanil, recuperado por la Fiscalía General de la República (FGR) dentro de operativos enfocados al arte sacro, contaba con un reporte de robo vigente y su documentación actualizada, lo que hizo posible realizar su devolución, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Miriam Jazmín Pinedo Bravo, investigadora del Centro INAH Zacatecas, detalló que la pieza recuperada, una jarra ceremonial utilizada para lavar las manos en celebraciones religiosas, data de 1874 y pertenece a la sala de vasos de la Catedral Basílica del estado.
“Lo que hace excepcional a este ejemplar es su diseño: la parte superior representa la cabeza de un águila, cuyo pico funciona como un mecanismo móvil para la salida del agua, lo que demuestra el extraordinario nivel técnico de los plateros de la época”, expuso la investigadora.
La pieza de plata, explicó, se adorna con una iconografía religiosa predominante en el cuerpo, la cual,al mismo tiempo que le concede su sentido de espiritualidad, permite la doble representación del águila con el carácter nacional y de San Juan evangelista.
El director del Centro INAH Zacatecas, Raúl Pacheco Pérez, informó que el aguamanil se recuperó gracias a una nota periodística de 2020 en un medio nacional, la cual anunciaba la venta de una colección de arte virreinal, donde se incluía esta pieza.
“En esta colección se pudieron detectar dos objetos producto del tráfico ilícito, por lo que el INAH solicitó a la Fiscalía el aseguramiento de la colección para analizar los bienes en subasta”, relató.
Tras la recuperación y regreso de la pieza a la Diócesis de Zacatecas, Irene Cabral Vázquez, integrante del área jurídica del Centro INAH Zacatecas, comentó que aún quedan diversas obras de arte sacro por recuperar.
Entre ellas, puntualizó, están una litografía del Museo de Guadalupe, dos estaciones del Templo de Nuestro Padre Jesús, una varita robada del Templo del Lobo en Loreto, los lienzos del Templo de Cedros en Mazapil y la colección de cuadros del Templo de Santo Domingo.






