CIUDAD DE MÉXICO. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este lunes que México y Estados Unidos todavía no alcanzan un acuerdo comercial para reducir los aranceles al acero, aluminio y automóviles, aunque aseguró que las negociaciones se encuentran muy avanzadas.
Durante la mañanera, respondió a las declaraciones del presidente Donald Trump, quien el viernes afirmó que ambos países estaban cerca de cerrar un entendimiento favorable, mientras el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, mantiene conversaciones con autoridades estadounidenses para resolver los gravámenes pendientes.
«Estamos todavía trabajando. Aún no llegamos a un acuerdo, estamos muy cerca pero aún no llegamos al acuerdo», señaló Sheinbaum, quien aseguró que el titular de Economía mantiene contacto estrecho con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y el Departamento de Comercio.
El viernes, Trump aseguró que Washington estaba próximo a concretar un pacto comercial con México, aunque advirtió que sólo aceptaría un entendimiento que beneficiara a su país.
El Mandatario estadounidense también afirmó que Canadá trabaja para alcanzar un acuerdo con Washington y sostuvo que su Administración tiene una posición favorable en las negociaciones con sus dos socios comerciales.
Ese mismo día, Ebrard informó desde Washington que continuaban las conversaciones para reducir los aranceles que afectan a las industrias automotriz, siderúrgica y del aluminio.
En un mensaje difundido por la Secretaría de Economía, el funcionario explicó que había acudido a la capital estadounidense a petición de las autoridades de ese país para avanzar en los temas pendientes.
Las negociaciones buscan modificar los gravámenes impuestos por la Administración Trump, entre ellos las tarifas de 50 por ciento al acero y aluminio y de 25 por ciento a determinados automóviles, sujetas a excepciones y reglas específicas.
El Gobierno mexicano también ha planteado evitar la imposición de nuevos aranceles y obtener condiciones más favorables para sus exportaciones, en paralelo con las conversaciones sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El 21 de octubre, Sheinbaum ya había señalado que las negociaciones registraban avances, aunque reconoció que todavía existían asuntos por resolver en los sectores automotriz y de metales.
Descarta libre comercio con Brasil
En otro tema, la Presidenta descartó negociar un tratado de libre comercio con Brasil, pese a la cercanía política con el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, al advertir que una apertura comercial completa podría perjudicar a productores agrícolas y empresas mexicanas.
«Difícilmente se puede hablar de un tratado comercial con Brasil. Son acuerdos complementarios, porque lo que no queremos, pues es afectar ni la producción agrícola en México ni empresas que hay en México», explicó.
Sheinbaum sostuvo que ambas economías compiten en distintos sectores, por lo que consideró preferible impulsar acuerdos que permitan intercambiar productos que uno de los países no fabrica o produce en cantidades suficientes.
La Mandataria afirmó que México también está interesado en conocer los esquemas de innovación tecnológica desarrollados en Brasil y fortalecer la cooperación entre empresas de ambos países.
En materia energética, recordó que Petróleos Mexicanos y Petrobras firmaron una carta de entendimiento y expresó su expectativa de que ese mecanismo avance tras el triunfo electoral de Lula.
Claudia Guerrero
Agencia Reforma
