FRESNILLO. La producción agrícola afectada por las condiciones de sequía redujo hasta 50 por ciento el volumen de comida que logra recuperar el Banco de Alimentos de Fresnillo mediante donaciones de productores locales y regionales, situación que obligó a ampliar la búsqueda de víveres en otros estados para mantener la integración de los paquetes alimentarios.
Alejandra López Valadez, directora del organismo, informó que la temporada de mayor recuperación de productos, entre finales de mayo y agosto, concluyó con resultados inferiores a los de años anteriores por las dificultades que enfrentaron los agricultores.
Explicó que incluso productos que anteriormente eran entregados al Banco de Alimentos al no ser comercializados, este año fueron aprovechados por los productores para recuperar parte de las inversiones realizadas por los menores volúmenes disponibles y al comportamiento de los precios.
Como ejemplo, mencionó la cebolla, de la cual durante el año pasado se recuperaban toneladas para distribuir entre los beneficiarios, mientras que actualmente no existe disponibilidad para el rescate.
La misma situación se presentó con la papa, producto del cual recibieron grandes cantidades en 2025 y este año no han recuperado un solo kilogramo.
PROBLEMA REGIONAL
López Valadez señaló que la escasez no es exclusiva de Fresnillo, pues otros Bancos de Alimentos de la región Centro-Bajío enfrentan condiciones similares ante la disminución de productos provenientes del sector agrícola.
Para garantizar que los paquetes mantengan nueve productos, el organismo ha tenido que recurrir a proveedores y Bancos de Alimentos de entidades más alejadas.
Incluso durante los últimos meses trasladaron víveres desde Oaxaca, donde consiguieron piña, producto que anteriormente no formaba parte de los paquetes porque la producción local y regional permitía cubrir las necesidades.
Esta estrategia incrementó los gastos operativos hasta 35 por ciento, principalmente por el costo de los fletes. López Valadez explicó que trasladar alimento desde León representaba un gasto cercano a 18 mil pesos, mientras que un viaje hasta Oaxaca para transportar piña puede alcanzar los 75 mil pesos.
La directora advirtió que, de mantenerse la reducción en el rescate local, podría ser necesario modificar la cuota de recuperación que pagan los beneficiarios. Sin embargo, aclaró que actualmente no se contempla un ajuste y que buscan mantenerla debido a las condiciones económicas de las familias atendidas.
Precisó que el Banco de Alimentos no depende de recursos gubernamentales, sino de donaciones en especie, aportaciones económicas y cuotas de recuperación. Advirtió que una disminución mayor en los productos locales comprometería la liquidez necesaria para cubrir combustible, fletes, salarios y otros gastos de operación.
