CDMX. El director del IMSS, Zoé Robledo, evitó precisar si el Instituto puede ofrecer un aumento salarial mayor al que será sometido a consulta de los trabajadores, pese a que se le cuestionó directamente sobre la capacidad financiera para mejorar la propuesta.
Durante una conferencia conjunta con el Secretario del Trabajo, Marath Bolaños, Robledo sostuvo que el porcentaje que se consultará es el planteado previamente del 2.9 por ciento y que cualquier decisión posterior dependerá de escuchar a los trabajadores.
«Lo que se aprobó en el Congreso es lo que se va a someter a consulta», respondió ante las preguntas sobre la posibilidad de ofrecer un incremento superior si la mayoría rechaza la propuesta.
Cuestionado nuevamente sobre cuánto más podría aumentar el salario directo, el funcionario no ofreció una cifra alternativa y remitió la decisión al resultado de la consulta.
«Cuando el IMSS tenga el resultado de la consulta, se verá», indicó.
El funcionario defendió que el Instituto debe escuchar los planteamientos de sus trabajadores y distinguir entre las demandas salariales y otros reclamos relacionados con las condiciones laborales y la operación de las unidades médicas.
En ese contexto, reconoció que todavía hay problemas en el surtimiento de recetas, aunque el indicador general de abasto se ubique en alrededor del 94 por ciento.
Robledo advirtió que los porcentajes agregados pueden ocultar el impacto que tienen las recetas incompletas en los derechohabientes.
«Cuando uno habla de un surtimiento de recetas arriba del 90 por ciento o del 94 por ciento, tenemos que estar acostumbrados a decir: ‘Pues es muy alto, pues estás atendiendo nueve de cada 10′», planteó.
Sin embargo, señaló que el porcentaje pendiente representa a miles de personas que no reciben los medicamentos prescritos.
