ZACATECAS. Fresnillo aparece dentro de una clasificación de alta incidencia de violencia en planteles educativos, situación que ha obligado a mantener comunicación con autoridades educativas y de seguridad, informó el titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), Cristian Paul Camacho Osnaya.
A esta problemática, ahondó, se suman las recientes pintas y amenazas detectadas en baños y espacios de distintas escuelas, incluidas secundarias y preparatorias del municipio.
Aseveró que, aunque algunas de estas amenazas pudieran tratarse de bromas o de un fenómeno que se ha vuelto recurrente entre estudiantes, la FGJE no puede minimizar ningún caso. “Pareciera en algún momento más moda, pareciera un tema de una broma, pero no descartamos ninguna”, mencionó.
Ante ello, el fiscal llamó a estudiantes y adolescentes a no asumir las amenazas o agresiones como bromas, al advertir que una decisión aparentemente menor puede generar consecuencias irreversibles.
“Hay decisiones que a lo mejor, a la ligera, se pudieran tomar muy fácil, pero también decisiones que incluso pudieran romper vidas”, advirtió.
Explicó que en algunos casos ya se ha intervenido directamente con personas señaladas, padres de familia y autoridades educativas, con el objetivo de determinar el origen de las amenazas y evitar que alguna de ellas pueda materializarse en una agresión.
Pese a lo anterior, Camacho Osnaya reconoció que los conflictos de violencia no se limitan a un solo plantel, como lo fue la riña registrada a las afueras de la prepa 2 de la UAZ, pues la dependencia que encabeza tiene abiertas investigaciones relacionadas con hechos ocurridos en diferentes escuelas.
RESPONSABILIDAD SOCIAL PARA ESTABLECER PROTOCOLOS
El funcionario estatal informó que la Fiscalía trabaja junto con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y las autoridades educativas en distintos protocolos para prevenir situaciones de riesgo dentro y alrededor de los centros escolares.
Aunque reconoció que la protección y prevención en las escuelas no corresponde exclusivamente a la dependencia que encabeza, afirmó que existe una responsabilidad social y pública para intervenir cuando existe la posibilidad de que un conflicto escale.
“Hemos tenido presencia fuera y dentro de los centros educativos, como Fiscalía, a lo mejor no nos corresponde tanto eso el tema de la protección, de la prevención, pero sí tenemos esa responsabilidad social y responsabilidad pública”, expresó.
Camacho Osnaya pidió una mayor participación de los padres de familia para mantenerse cerca de sus hijos y a las autoridades educativas para reforzar la atención y vigilancia de los alumnos, al considerar que la violencia escolar también refleja problemas de cohesión social y de deterioro de los vínculos familiares.
