FRESNILLO. La primera etapa de instalación de tubería para riego en la presa Trujillo concluyó en días recientes con la colocación de un kilómetro de ductos. El proyecto busca recuperar la producción agrícola de aproximadamente 250 hectáreas y beneficiar a entre 220 y 230 usuarios.
Paz de León Hernández, presidente de la Unión de Usuarios de la Presa Trujillo, informó que en esta primera fase se instalaron 220 metros de tubería de PVC de 24 pulgadas de diámetro, mientras que el resto del tramo corresponde a tubería de 22 pulgadas. El próximo año se prevé ampliar la red para que los productores puedan aprovechar progresivamente el agua disponible.
Expuso que actualmente se analizan tres alternativas para construir reservorios que permitan almacenar agua y utilizarla durante los periodos en que los pozos no funcionan. Entre las opciones se encuentra la instalación de una geomembrana, así como la realización de estudios de suelo para determinar si es viable utilizar bentonita o cal para reducir la filtración.
El proyecto también contempla aprovechar los manantiales mediante la construcción de estructuras similares a norias, equipadas con bombas alimentadas por paneles solares, para conducir el agua hasta los depósitos.
La intención es construir dos o tres reservorios con una capacidad proyectada de 400 mil metros cúbicos cada uno, con el objetivo de alcanzar una capacidad conjunta de hasta 1.2 millones de metros cúbicos, de acuerdo con los planes que actualmente se revisan con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El dirigente precisó que la continuidad de los trabajos dependerá de los recursos que se autoricen para 2027.
Como esquema de financiamiento, mencionó una aportación de 476 pesos por usuario y la participación federal, que estimó en alrededor de un millón de pesos o más.
Asimismo, indicó que el contratista deberá realizar pruebas para verificar el funcionamiento del sistema de riego con el agua que actualmente se encuentra en la presa. En la salida se construirá una pila de sedimentación para retener tierra y evitar que los ductos se obstruyan.
Respecto al nivel del embalse, aclaró que la presa Trujillo se encuentra aproximadamente al 30 por ciento de su capacidad, situación que limita la disponibilidad del recurso. Señaló que durante alrededor de 10 años los productores no han podido regar de manera regular por la falta de agua suficiente.
El objetivo, dijo, es que la infraestructura permita aprovechar incluso pequeñas cantidades de agua provenientes de las lluvias y los manantiales, conforme avance la instalación de la tubería.
El proyecto está diseñado para atender unas 250 hectáreas agrícolas y beneficiar indirectamente a cientos de integrantes de las familias productoras. La meta es que cada tramo terminado pueda comenzar a utilizarse sin esperar a que concluya la totalidad de la obra.
