Día Intencional de la Niña
Mi nombre es Victoria y tengo 10 años. Estudio sexto grado en la primaria Héroes Patrios. Quiero reflexionar contigo sobre el Día Internacional de la Niña, conmemorado el 11 de octubre, fecha declarada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2011.
¿Por qué dedicar un día a las niñas? El 30 de abril se festeja a niñas y niños, pero el 11 de octubre es diferente: sirve para visibilizar todos los retos que enfrentamos las niñas en el mundo. Esto ayuda a hacer respetar nuestros derechos y nos empodera.
De acuerdo con el artículo “Hay favoritismo hacia los hombres. Las menores de edad enfrentan desventajas”, publicado por la Gaceta UNAM en 2023; en México, de los 18.9 millones de niñas, la mayoría está expuesta a sufrir discriminación de género, violencia física, sexual, verbal o psicológica, secuestro o desapariciones, matrimonio infantil, desigualdad en la educación, sobrecarga de trabajo doméstico o ciberacoso.
En algunos países de Asia las mujeres no gozan los mismos derechos: tienen qué hacer cosas que no les gustan, como cubrirse de pies a cabeza, o no pueden decidir aspectos personales como con quién casarse o cuántos hijos tener. De estudiar ya ni hablamos, porque tienen prohibido hacerlo. A lo largo de la historia, las mujeres se han quedado en casa a cuidar hijos y familiares; los hombres salían a trabajar para mantener a la familia. Por eso se les daba preferencia a ellos para estudiar.
Por el contrario, hay mujeres que se revelaron ante las normas impuestas y fueron a la universidad e incluso hicieron grandes investigaciones, inventos o descubrimientos. Su nombre nunca apareció publicado en ningún artículo, mucho menos recibieron un premio por los esfuerzos y trabajos realizados. En su lugar, fueron los hombres colaboradores o maestros quienes se llevaron todo el reconocimiento y el mérito.
Puedes buscar en internet los nombres de quienes hicieron algunos inventos o descubrimientos importantes y aparecerán nombres de hombres, pero no el de las mujeres que colaboraron, como Rosalind Franklin, Lise Meitner, Jocelyn Bell, Nettie Stevens, Mileva Marić. En muchas ocasiones las mujeres colaboraron en los descubrimientos sin que recibieran el merecido reconocimiento frente a quienes ganaron los galardones.
Uno de los casos más famosos, que me ponen triste, es el de Mileva Marić y Albert Einstein. Mileva, física y matemática, fue la primera esposa de Einstein; estudiaron juntos en Zúrich donde ella era la única mujer estudiante. En esa época las mujeres casi no tenían espacios en la universidad. Como Mileva era tan inteligente, fue aceptada para estudiar física en Suiza, donde conoció a Einstein.
El papel de Mileva en los descubrimientos de Einstein puede verse a través de cartas donde Einstein le escribía a Mileva cosas como: “Qué felices seremos cuando terminemos nuestro trabajo”, y en otras decía: “nuestra teoría”. Esto significa que Einstein reconocía su participación.
Lo más triste fue cuando él ganó el Premio Nobel y el nombre de Mileva nunca apareció. Te invito a que, cuando escuches el nombre de Einstein, también recuerdes a Mileva: la esposa súper inteligente que le ayudó (porque dicen que era mejor para las matemáticas que él). Esto pasó hace muchos años, pero sigue ocurriendo en la actualidad. Se llama efecto Matilda y ha perjudicado a muchas mujeres a quienes les han robado ideas, investigaciones, inventos, sin que muchas logran jamás ser reconocidas por el trabajo realizado.
En México las niñas tenemos derecho a estudiar y asistir a la escuela todos los días; incluso está en la Constitución. Sin embargo, según el Inegi, las niñas en Zacatecas asisten de manera regular a la primaria y a la secundaria, y no hay mucha deserción escolar.
El problema empieza en la preparatoria: muchas dejan de asistir a la escuela y abandonan sus estudios; por ello, en la universidad el número de hombres es mucho mayor que el de mujeres. Esto sucede porque muchas de ellas no se sienten seguras para seguir estudiando, no se les da la oportunidad en sus hogares, o bien porque algunas se embarazan siendo muy jóvenes y deben retirarse para cuidar a sus bebés.
Quiero recordándote a ti, niña que me lees, que eres capaz de crear o descubrir cosas increíbles y llegar tan lejos como sueñes. Solamente necesitas creer en ti y trabajar todos los días por lo que deseas. Esforcémonos, porque nada nos caerá del cielo.
*Alumna de la Primaria Héroes Patrios
