No basta con recordar, hay que actuar
Hola, soy Violeta Ordaz Ornelas. Tengo 10 años y actualmente curso sexto grado de primaria en la escuela Héroes Patrios. Hoy te hablaré sobre el Día Internacional de la Niña, que se conmemora el 11 de octubre.
El Día Internacional de la Niña se conmemora para recordar todos los retos y problemas que enfrentamos en nuestro día a día. Pero estarás de acuerdo conmigo en que el simple hecho de recordar no nos sirve de mucho; lo importante es tomar acción, desde los gobiernos hasta nosotras, como personas que vivimos diariamente estos problemas.
Las niñas enfrentamos demasiados retos solo por ser niñas. En muchos lugares del mundo no pueden estudiar, y no solo porque esté prohibido, sino también porque, en ocasiones, sus padres les encomiendan cuidar a sus hermanitos mientras ellos trabajan, preparar la comida o realizar tareas de limpieza. Por estas responsabilidades, no les queda tiempo para estudiar ni para cumplir con las obligaciones escolares.
En algunos lugares, las niñas también son obligadas a hacer cosas que no quieren, como cubrirse de pies a cabeza o casarse con hombres mayores. Esto puede provocar embarazos a temprana edad o, en algunos casos, abortos de alto riesgo, porque sus cuerpos todavía no están preparados para un embarazo. También hay que considerar que, por su corta edad, muchas veces no cuentan con las condiciones necesarias para hacerse cargo de un hijo.
Otro problema que sufren las niñas alrededor del mundo es la alimentación. Aunque hay hogares donde no existe escasez de comida, aun así, algunas niñas se enfrentan a situaciones en las que no se les permite comer lo suficiente para que permanezcan delgadas y bonitas, pues la misma sociedad les hace creer que así deben verse.
Por el contrario, en algunos países de África, las mujeres son enviadas como a una especie de campamentos de engorde durante las vacaciones escolares, porque existe la creencia de que, cuanto más obesas sean, más fértiles y bonitas serán.
Si hablamos de deporte, existen problemáticas que enfrentamos las mujeres y que rara vez viven los hombres. Por ejemplo, los estereotipos de género, ya que frecuentemente la atención del público no se centra en los logros deportivos, sino en la apariencia física, la vestimenta o la vida personal de las atletas.
Yo practico gimnasia desde hace cinco años y es un deporte en el que físicamente debemos vernos bonitas, pero también ser fuertes para poder realizar todas las acrobacias que se requieren.
Una de las atletas que más admiro es Alexa Moreno, quien justamente ha enfrentado este tipo de situaciones. En 2016 hizo su debut en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y, en lugar de que los mexicanos nos sintiéramos orgullosos de su logro, fue atacada cruelmente por su aspecto físico. Le hicieron memes humillantes y hasta cuestionaron su habilidad como deportista.
En lo personal, me ha costado mucho llegar al nivel en el que me encuentro. Han sido horas y horas de entrenamiento. Recuerdo con mucha tristeza que algunas compañeras de mi antigua primaria se burlaban de mí porque mi cabello siempre estaba peinado con mucho gel, ya que, si no iba así a mis entrenamientos, me regañaban y no me permitían entrenar.
Después de hablar de estos problemas que enfrentamos las niñas, invito a todas las personas a que, cuando vean que una niña se encuentra en peligro, la ayuden y reporten la situación a las autoridades. También les pido que compartan esta información para hacer más visibles los problemas que enfrentamos y lograr así un verdadero cambio.
Y a ti, niña o mujer que estás leyendo esto, te invito a decir “no” cuando no quieras hacer algo o cuando algo te haga sentir incómoda. También quiero que conozcas tus derechos y los defiendas cuando alguien te esté tratando mal.
Pero, sobre todo, deseo que luches por tus sueños, que hagas lo que tú quieras y que nunca permitas que alguien te diga que no puedes lograrlo. Y, como dice Barbie: ¡tú puedes ser lo que quieras ser!
*Alumna de la Escuela Primaria Héroes Patrios, sexto grado
