CIUDAD DE MÉXICO. En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, en el que participaron elementos del Ejército, la Alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, encabezó este domingo una marcha en el centro del municipio, al cumplirse un año del asesinato de su esposo, Carlos Manzo.
Acompañada de cientos de personas, la integrante del Movimiento del Sombrero marchó para exigir justicia y pedir que cese la violencia no solo en Michoacán, sino en todo el País.
«Muchos de ustedes ya se dieron cuenta de todo el dolor que ha habido en Michoacán, en toda la República Mexicana y que hoy vienen muchas personas a levantar la voz, no solamente por lo que sucedió hace un año por Carlos Manzo, sino por todas las injusticias que hemos vivido por muchos años en México, en Michoacán y en muchos otros lugares», indicó la Edil independiente al ser entrevistada por medios locales.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, la marcha reunió a alrededor de 2 mil 500 personas, entre ellas asistentes procedentes de otras entidades, como Zacatecas, Aguascalientes, Tamaulipas y la Ciudad de México.
Algunos de los asistentes vistieron playeras blancas y portaron sombreros, símbolo distintivo del movimiento al que perteneció Manzo, quien llegó a la Alcaldía por la vía independiente.
«Pueblo, escucha, esta es tu lucha», «No nos callaron», «Fuera Morena», «Independiente», «Carlos Manzo vive, la lucha sigue» y «Justicia» fueron algunas de las consignas que se escucharon durante la movilización.
Quiroz dijo que la convocatoria fue abierta a todas las personas que quisieran sumarse para expresar su rechazo a la violencia y su hartazgo ante el miedo.
«No hay tinte político, esto es social y esto debemos de ser empáticos y solidarios con todas las personas que han sido víctimas del crimen organizado y de tantas injusticias que se dan pues en toda la República Mexicana», declaró a los reporteros.
El 1 de noviembre de 2025, Manzo fue asesinado mientras encabezaba el tradicional Festival de las Velas, con motivo del Día de Muertos.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, el homicidio fue perpetrado por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en venganza porque el Alcalde detuvo y exhibió a René Belmontes Aguilar, «El Rhino» o «El Chamuco», presunto jefe de plaza del grupo criminal en Uruapan.
