TEQUISQUIAPAN. Octavio García El Payo, Diego Silveti y Francisco Martínez, triunfaron en la corrida de Feria de Tequisquiapan, ante un buen encierro de Xajay y Julián Hamdan.
Con una temperatura de 31 grados centígrados, sol radiante y mucho calor, la plaza de toros La Ronda registró 3/4 de entrada con un magnifico ambiente.
Octavio García estuvo voluntarioso con el primero de la tarde, al que le extrajo algunos muletazos aislados por el lado derecho, aprovechando la fijeza y recorrido del de Xajay, tras dejar una estocada entera ligeramente contraria, el juez le premió con una oreja que tuvo que guardar para dar la vuelta al ruedo y evitar las protestas.
Dos orejas
Con su segundo, quinto de la función, El Payo se esforzó y estuvo machacón por pitón derecho aunque por el lado izquierdo logró naturales de gran templanza y largueza que el público le jaleó con fuerza, tras culminar con algunos adornos de buen gusto; mató al primer viaje para cortar dos orejas ante el beneplácito de la afición.
El segundo espada del cartel Diego silveti conectó de inmediato con el público al realizar un quite estatuario por gaoneras al segundo de la tarde. Con la muleta Silveti, mantuvo el interés y emoción del público al torear con templanza por pitón derecho en tandas de hasta seis muletazos que le fueron muy aplaudidas. Tras matar recibiendo el juez de plaza le premió con dos orejas.
Con el segundo de su lote, quinto de la función de Julián Handam, toro noble, pero con poca transmisión, Silveti se esforzó por ambos pitones hasta conseguir derechazos templados en tandas breves pero sustanciosas, su trasteo cargado de esfuerzo y adornos de torería culminó con la luquecina muy aplaudida por la afición.
Al intentar matar recibió tremenda voltereta sin aparentes consecuencias; luego de dos pinchazos se deshizo de su enemigo para ser aplaudido en el tercio.
Destaca Martínez
El más joven del cartel: Francisco Martínez tuvo un destacado tercio de banderillas con el tercero, lo que sirvió para prender aún más los cálidos tendidos de la plaza, que jubilosos le aplaudieron su labor con los palos.
Con la muleta Martínez estuvo tesonero por ambos lados destacando sobre todo un par de tandas por pitón derecho, luego de dejar una buena estocada el toro se amorcillo y el juez le sonó un aviso, muerto el toro recibió una oreja.
Incidente
Ya entrada la noche y entre las penumbras del alumbrado artificial, Martínez sufrió un dramático percance al clavar el segundo par de banderillas. El toro lo cogió por el chaleco ensañándose con él por varios segundos que parecían eternos.
Tras ser revisado por los doctores y darle su visto bueno, Martínez regreso al ruedo con el ánimo por delante y a base de esfuerzo y tesón consiguió algunos muletazos por ambos lados.
Después de matar al primer viaje y con la presión de un público festivo el juez de plaza, le premió con las dos orejas y el rabo.

Fotos: Manolo Briones
